Juegos Olímpicos

Fermín Cacho, desolado por las acusaciones de Eufemiano Fuentes. “No le sale la voz del cuerpo”

El médico afirmó en el programa “Lo de Évole” que le había ayudado a preparar los Juegos de Barcelona 92

Fermín Cacho
Fermín CachoLa Razón

Las afirmaciones de Eufemiano Fuentes en el programa “Lo de Évole” han afectado duramente a Fermín Cacho. El médico procesado en el juicio de la operación Puerto en el que resultó absuelto, confesó que había tratado al campeón olímpico de 1.500 en Barcelona 92 y que lo vio durante los Juegos en “una cafetería”.

Cacho estudia ahora demandar a Eufemiano. “La decisión será más pronto que tarde”, afirma. “Cuando esté bien asesorado hablaré”, dice en declaraciones recogidas por el “Heraldo de Soria”. Habla también de su reacción al escuchar su nombre de labios del doctor Fuentes. “Me quedé en blanco”, reconoce.

“Estoy muy afectado. Lo primero que tengo que hacer es recuperarme mentalmente porque estoy destrozado”, confiesa.

También ha hablado el que era su entrenador en aquella época, Enrique Pascual Oliva, que afirma no dar ninguna credibilidad a las palabras de Eufemiano Fuentes. “Fermín y yo no nos separamos durante el tiempo que estuvimos en los Juegos. Es imposible que se reunieran porque Cacho y yo estuvimos juntos día y noche”, asegura.

Ahora estamos todos en estado de shock, no sabemos por qué viene esto”, confesaba Macarena, la hija de Fermín Cacho en Antena 3 Noticias. “Está mal, a él no le sale la voz del cuerpo, no sabe por qué viene todo esto, por qué le ha tocado a él”. añade. “La conciencia la tiene tranquila, en todos los controles que ha pasado ha dado negativo”, afirma Macarena Cacho.

Eufemiano Fuentes afirmó en el programa “Lo de Évole” que trató a una docena de atletas que compitieron en Barcelona 92. “Igual fueron quince”, dijo. Negó su relación de manera más o menos convincente con todos los atletas por los que le preguntó el periodista: Daniel Plaza, Antonio Peñalver y Javier García Chico. Hasta que llegó a Fermín Cacho y se hizo el silencio. “Si te digo que no me acuerdo no me lo vas a creer. Me siento incómodo. No tengo pruebas de que he sido el médico de esas personas. Si te digo que sí no te lo puedo demostrar”, afirmó. “Dice de todos que no y cuando le digo Fermín Cacho, calla”, responde Évole. “Blanco y en botella”, afirma Fuentes.

Eufemiano también aseguró que Cacho hizo de intermediario de Jaime Lissavetzky cuando era secretario de Estado para el Deporte para que se hiciera cargo de la preparación de los deportistas olímpicos para el ciclo 2004-2008 con vista a los Juegos de Pekín.

Fuentes explicó también los tratamientos que aplicaba a Cacho en aquella época. “Expansores de plasma, reductores del ácido láctico, estimulación natural de las hormonas naturales de testosterona, pero no estimuladores de la producción, aminoácidos. Estamos hablando de hace caso 30 años, tendré que revisar mis agendas”, confesó. Eufemiano se cuida hasta el extremo y detalla productos que en aquel momento no eran considerados dopantes. Y aclara que ninguno de sus deportistas tomaba EPO. “No la necesitaban”, dijo.

“Es una venganza política”, dice Enrique Pascual Oliva. Venganza porque Lissavetzky era el secretario de Estado cuando detuvieron a Fuentes en la operación Puerto.