Al ritmo de «Barcelona»

Ona Carbonell debuta como capitana del equipo de sincronizada en unos Mundiales. Su gran objetivo es el solo libre con la canción olimpíca

En Barcelona 2013, la sincronizada pasa página y comienza una nueva etapa
En Barcelona 2013, la sincronizada pasa página y comienza una nueva etapa

BARCELONA- La presión del equipo de natación sincronizada es enorme, una condición que se ha ganado a pulso con sus éxitos en los últimos años. Todo el mundo espera medallas de las pupilas de Esther Jaumà, como sucedía antes con Anna Tarrès. «Nos van a mirar con lupa, pero estoy bastante tranquila», decía la seleccionadora pocos días antes del comienzo de la competición. Por si todo eso fuera poco, el Mundial se juega en casa, al amparo del público español y en la ciudad donde vive y entrena el equipo. En Barcelona. Pero eso no es todo. Las dos figuras por excelencia de la natación sincronizada española han dado un paso atrás. Las dos sirenas, Gemma Mengual y Andrea Fuentes, apoyarán desde las gradas, pero le ha llegado el turno a Ona Carbonell, que hoy debuta como capitana y líder del equipo.

Para Ona, la presión no es nueva. Lleva muchos años en el equipo y desde la marcha de Mengual formó una exitosa pareja con Andrea Fuentes, medallas olímpicas incluidas. Pero ahora la cosa es muy distinta. Carbonell lleva la voz cantante. Ella marcará el ritmo en la rutina de equipos y en el dúo, donde formará pareja con Marga Crespí. «Estoy muy emocionada y mi motivación es máxima. Compito en mi ciudad y en un año que es muy especial, después de los Juegos Olímpicos de Londres», comenta la nadadora barcelonesa.

Ona Carbonell y Marga Crespí serán las encargadas de luchar por una medalla en el dúo. Será una prueba de fuego, porque apenas han competido juntas. «Estamos empezando a conocernos, nos falta tiempo aún, apenas llevamos seis meses juntas. Nos falta ese tipo de compenetración aún, el que te da seguridad», destaca la capitana española.

Pero a Ona se le iluminan los ojos cuando habla de la prueba del solo libre, su gran objetivo en estos Mundiales. Ser la capitana del equipo viene acompañado de una responsabilidad enorme y de asumir el reto en esta prueba, en la que la nadadora se enfrenta sola a la piscina. «El solo es mi gran objetivo, no paro de pensar en ello», expone Ona. «Durante estos días con tantas horas en el agua entrenando, intento leer un poco o ponerme música en los pocos momentos de descanso que tenemos, pero a la que cierro los ojos me encuentro visualizando mi ejercicio de solo corrigiendo errores», añade.

Para su debut en el solo en una gran competición, Carbonell ha escogido una canción muy especial, buscando también la complicidad del público. Nadará al ritmo de «Barcelona», un tema que popularizaron Montserrat Caballé y Freddie Mercury durante los Juegos Olímpicos de 1992. Mayuko Fujiki, ayudante de Jaumà, fue la impulsora de la idea. «Cuando nos lo propuso, nos encantó al instante y nos pareció una gran idea teniendo en cuenta que, además, competimos en Barcelona», destaca Carbonell, que tuvo un encuentro con Caballé para comentar el ejercicio. «Me dijo que tengo que pensar en el alma de la canción, en lo que significa de verdad, y en la expresión facial y corporal. Vio el vídeo de los ensayos y le gustó mucho, fue una gran experiencia», concluye Ona. «Barcelona» ya está preparada en los altavoces del Palau Sant Jordi.

Pitos al himno y esteladas en la inauguración

En una ceremonia de inauguración brillante volvieron a aparecer los de siempre. El himno español fue pitado por una pequeña parte del público asistente al Sant Jordi. Los pitidos partieron de una zona que estaba plagada de esteladas y con pancartas ya clásicas como las de «Catalonia is not Spain». Erika Villaecija dio la bienvenida a los 2.293 atletas participantes en los campeonatos.