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Aquella Vuelta 2011: de Froome como gregario al ataque de Cobo en el Angliru

La victoria del "Bisonte", por entonces en el Geox, cimentada en un ataque en el Angliru, fue una gran sorpresa el año que Froome se destapó como un posible ganador de Grandes Vueltas.

  • Aquella Vuelta 2011: de Froome como gregario al ataque de Cobo en el Angliru
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    REUTERS/Joseba Etxaburu

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13 de junio de 2019. 16:53h

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G. Álvarez.  13/6/2019

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La Vuelta 2011 comenzó en el Tour. Bradley Wiggins, uno de los grandes favoritos a salir de amarillo de París y ganador al año siguiente, se vio obligado a abandonar la ronda gala por una caída. Con toda la preparación de la temporada centrada en esa gran vuelta, su nuevo objetivo era la carrera española.

Aquella edición tenía en Bradley Wiggins a su capo, que además contaba con un aliado en el recorrido, 47 km de contrarreloj para un especialista, terreno suficiente para aguantar en la montaña. Sin embargo dos figuras se alzaron por encima del inglés.

Al término de la décima etapa, la crono de Salamanca, el equipo SKY dominaba la clasificación general con un gregario como nuevo maillot rojo, un tal Chris Froome, y Bradley Wiggins a la estela. En la siguiente etapa se pudo observar una imagen nunca antes vista, el líder de la carrera tirando (y quedándose más tarde) en una etapa de montaña, camino de Cabeza de Manzaneda. Bradley Wiggins era el nuevo líder, con su compañero a pocos segundos, pero sorprendiendo a todo el pelotón, un escalador nato como Juanjo Cobo, no había perdido mucho tiempo en la crono y estaba situado a una distancia muy incómoda, aunque parecía que los ingleses tenían margen.

El cántabro fue reduciendo poco a poco tiempo hasta la etapa del Angliru, donde lanzó un durísimo ataque que le colocaría como nuevo líder de la prueba. En el SKY tomaron la decisión de cambiar de jefe de filas, pero ya era demasiado tarde, 13 segundos demasiado tarde para ser exactos.

Un corredor que solo había acabado dos grandes vueltas llegaba a Madrid como campeón de la Vuelta España. Al año siguiente ficharía por Movistar, estructura en la que ya había estado un año, pero sus resultados no volverían a ser los mismos. Ahora toda aquella Vuelta ya no es suya y en el palmarés aparece el nombre de aquel gregario de lujo que más tarde ganaría cuatro Tours, un Giro y una Vuelta (que ahora ya son dos).

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