Baloncesto

73-89. España no perdona y acaba invicta la primera fase

Ricky Rubio entra a canasta ante Milos Teodosic
Ricky Rubio entra a canasta ante Milos Teodosic

Granada se merecía una despedida con detalles como los que dejó España durante algunos minutos ante Serbia. La Selección tiene instantes en los que la mezcla de contundencia y brillantez la convierten en imparable. Falta cierta continuidad, no se prolongan mucho en el tiempo, pero han bastado para cerrar la primera fase invicta y con victorias contundentes ante equipos con cosas que decir en el campeonato como Brasil, Francia y Serbia. Hay momentos en los que el equipo hace cosas inimaginables. Pases sin mirar, contraataques en los que los primeros en llegar son unos tipos que miden 2,15, triples con el defensor más pegado que una sombra, actividad defensiva agobiante... El cruce de octavos con Senegal servirá para prolongar el estado de felicidad que deja una primera fase con muchas más luces que sombras. Los de siempre, Navarro y Pau, están como siempre. El resto del quinteto tiene una presencia intachable. Del banquillo los que más aportan son Llull, Ibaka y se está empezando a sumar Calderón. El único lunar tras cinco partidos es recuperar al «Chacho».

Boza Maljkovic aseguraba que Navarro siempre le saludaba con mucha educación antes de los partidos y luego le metía 25 puntos. «Juanqui» hizo lo mismo con Sasha Djordjevic. Le miró sonriente, le presentó sus respetos, se echó sus habituales carrerillas para saludar a los árbitros y en el primer cuarto ya le había metido diez puntos. El problema para el técnico serbio es que en España Navarro no está solo. Hay mucho donde elegir. A su lado tiene a su íntimo amigo, Pau Gasol. Hubo instantes en los que ambos cruzaron las miradas como si se dijeran: «Venga, vamos a ganar esto tú y yo solos». Casi lo hicieron. Entre ambos anotaron los mismos puntos que toda Serbia en el primer cuarto, 20. Los balcánicos resistieron hasta que su puntería se movió en unos parámetros normales. Fue cosa de cinco minutos. Cuando Gasol y Navarro dejaron que el resto participara, la Selección comenzó a mandar con la autoridad con la que acostumbra. Ricky conectó un par de tiros de cinco metros como no había hecho en todo el campeonato; Marc volvió a hacer de todo y para que no faltase de nada se repitió una canasta sobre la bocina del final del primer cuarto (34-20). Después del triple imposible de Navarro ante Francia, era el turno de Pau.

Las sombras llegarían tras el descanso. Ya hubo un parón en el segundo cuarto cuando el «Chacho» cogió la dirección. Se quedó en nada porque Calderón parece cada vez más recuperado, pero... después de volver a despegar (62-37) llegaron unos minutos de un atasco inquietante. Al final del tercer parcial y tras diez minutos olvidables, Pau y Navarro conversaban en el banquillo. Intentaban explicarse cómo de los 25 puntos de ventaja que había llegado a tener España entraba en el último cuarto con «sólo» quince. La explicación era sencilla: habían dejado de estar en pista. El desbarajuste fue a más en el último cuarto. Un triple sinsentido de Ibaka en un contraataque obligó a Orenga a decir basta. Los serbios estaban más cerca de lo que nunca pensaron (74-64). Salió Ricky para poner orden y no dar más facilidades. Apareció también Pau y el orden se restauró. Navarro descansaba hace rato.

- Ficha técnica

73 - Serbia (20+15+21+17): Teodosic (10), Markovic (4), Kalinic (1), Bircevic (5) y Raduljica (13) -equipo inicial-, Bogdanovic (8), Bjelica (19), Stimac (6), Simonovic (5), Jovic y Krstic (2).

89 - España (34+20+17+18): Pau Gasol (20), Rudy (9), Navarro (15), Rubio (12) y Marc Gasol (11) -equipo inicial-, Rodríguez (2), Calderón (8), Reyes (3), Claver, Llull (5), Ibaka (2) y Abrines (2).

Árbitros: Anthony Jordan (USA), Rustu Nuran (TUR) y Jorge Vázquez (PUR). Bircevic (min.32) y Rubio (min.37) fueron eliminados por cinco personales El entrenador de Serbia, Sasha Djordjevic fue expulsado (min. 39) por dos faltas técnicas.

Incidencias: Partido correspondiente a la quinta y última jornada del grupo A de la Copa del Mundo, disputado en el Palacio Municipal de Deportes de Granada, ante unos 8810 espectadores. Lleno.