De vuelta a la normalidad

El Real Madrid borra en Milán la derrota ante el Baskonia. Sobresaliente Randolph

Sergio Llull (i) de Real Madrid avanza junto a Ricki Hickman
Sergio Llull (i) de Real Madrid avanza junto a Ricki Hickman

El Real Madrid borra en Milán la derrota ante el Baskonia. Sobresaliente Randolph

El borrón ante el Baskonia se olvidó en Milán. El Real Madrid solventó la primera semana de sesión doble en la Euroliga con una victoria que anula el tropiezo sufrido en casa 48 horas antes. Ya lo advirtió Laso tras caer ante los vitorianos: «Ahora se trata de ganar fuera». El mejor Armani Milán de las últimas temporadas se topó con un Madrid rearmado. El regreso a la normalidad dibuja un grupo que ronda el centenar de puntos o lo supera con facilidad, que tiene dos exteriores únicos en Europa –Llull y Rudy– y que por dentro ha fichado bien con las llegadas de Hunter y Randolph.

Los dos interiores se convirtieron en una pesadilla para el Milán cuando los italianos se situaron a la altura del Madrid y pretendieron pelear el partido. Fue en el último cuarto después de pasarse toda la vida a rebufo y con desventajas que siempre rondaron la decena de puntos. Hickman encontró la ayuda de Sanders y McLean y el Armani se creció. El Madrid se topó con que el buen trabajo hecho durante más de medio partido había servido de muy poco (75-77, min 33). Los de Laso llegaron a disponer de 15 puntos de ventaja avanzado el tercer cuarto, pero un parcial de 17-4 obligó a dar un paso al frente. Lo protagonizaron los que estaban llamados a hacerlo. Llull y Rudy, dos de los más flojos ante el Baskonia, tuvieron una noche sólida. Reclamaron galones, el equipo se los dio y respondieron. El base acabó con su extraña serie en el tiro. Llevaba 18 triples seguidos fallados y acabó como segundo máximo anotador y repartió media docena de asistencias.

Randolph se ha convertido en la mejor noticia de la semana europea. Su etapa de adaptación parece superada. Ya no es el jugador que se ve superado por errar sus dos primeros tiros y siente que tiene que demostrar algo. En Milán fue imparable en ataque y en el rebote. En los dos últimos partidos ha sumado 27 capturas y uno de los habituales puntos débiles del Madrid lo es menos con la torre estadounidense. Hunter está alcanzando una regularidad en ataque que no se esperaba. No necesita acaparar balón ni muchos tiros para producir con regularidad. En defensa no ha sorprendido a nadie y en ataque ayuda y mucho. Cuando el Milán apretó, el Madrid respondió con fiabilidad. Sin nervios, sin prisas, con las ideas claras... El Madrid volvió a la normalidad y eso es casi garantía de victoria.