Remar, remar... morir

Cuando todo parecía perdido (18-23, a falta de 23 minutos para el final) Dujshebaev gritó que todavía creía y con más alma que cabeza, o lo que sea, gol a gol, fue remontando para poner el empate a 28 con siete minutos por jugarse. Atrás quedaba todo lo demás: una mala primera parte, sobre todo en defensa, en la que el gigante Mamic hizo demasiado daño (ocho goles antes del descanso, para finalizar con nueve), un desconcertante arranque de la segunda y la reacción que hacía que pensar que todo era posible. Los Hispanos tienen dificultades en los ataques posicionales, pero el problema no estaba ahí. Estaba atrás: contraatacó en los dos primeros goles del partido, pero después la defensa no funcionó. Jordi Ribera cambió la portería, mejoró Rodrigo Corrales las prestaciones de Gonzalo Pérez de Vargas, empató España y comenzó el minipartido final.

Croacia no es la imponente selección de antes, pero sigue siendo un equipazo que supo mantener la calma en los momentos delicados, liderada por Cindric en la segunda mitad y con Duvnjak, la estrella «tocada» en una rodilla, siempre amenazante para marcar un gol importante. Logró el central el 28-29 y los Hispanos tuvieron dos oportunidades claras de empatar que se esfumaron. Más problemas. Faltaban dos minutos. ¿Suficiente? «¡Queda tiempo!», se oyó en el corrillo del descanso pedido por España. Quedaba, sí, pero todo estaba muy justo. Un fallo... y adiós. La posibilidad de acercarse se produjo en forma de penalti. Pelota caliente es igual a momento de Valero Rivera. Había fallado el tiro anterior de siete metros, pero ¿quién dijo miedo? Agarró la pelota, y adentro. 28-29, minuto y casi nada por delante. La única posibilidad era defender, marcar después y forzar la prórroga. Por partes. La primera: conseguida. Cindric tiró primero al larguero, pero hubo falta. El propio central tuvo una segunda oportunidad, más clara, desde cerca, un tiro cantado, pero Corrales le leyó el pensamiento. Se tiró en la misma dirección del balón y lo despejó. Un paradón que podía valer un partido. Pero faltaba la segunda parte: atacar y marcar. Entonces llegó la precipitación. Corrió Entrerríos, se la dio a Sarmiento, éste a Dujshebaev, hubo falta, el tiempo corrió, nadie sacaba, lo hizo Dujshebaev y Julen estrelló la pelota contra la defensa. Se acabó. España estaba eliminada. No fue ella misma, no corrió, pero a cambió le echó valor. Fue insuficiente. El milagro del balonmano nacional no se pudo repetir esta vez.

- Ficha técnica:

29 - España: Pérez de Vargas; Balaguer (3), Dujshebaev (5), Gedeón Guardiola (1), Morros (-), Cañellas (2) y Ángel Fernández (7) -equipo inicial- Corrales (ps), Gurbindo (1), Rivera (3, 2p), Víctor Tomás (3), Entrerríos (-), Sarmiento (1), Aginagalde (1), Goñi (2) y Figueras (-)

30 - Croacia: Pesic; Horvat (4, 1p), Sebetic (1), Duvnjak (3), Mandalinic (-), Strlek (-) y Musa (3) -equipo inicial- Stevanovic (ps), Stepancic (2), Gojun (1), Matulic (-), Kontrec (2), , Mamic (9) y Cindric (5)

Marcador cada cinco minutos: 3-3, 7-6, 9-9, 11-12, 14-15 y 15-17 (Descanso) 17-21, 20-23, 24-26, 26-27, 28-29 y 29-30 (Final)

Árbitros: Gjeding y Hansen (DEN). Excluyeron por dos minutos a Rivera por España; y a Horvat, Duvnjak (2) y Musa por Croacia.

Incidencias: Encuentro de cuartos de final del Mundial de Francia 2017 disputado en L'Arena de Montpellier ante unos 11.000 espectadores.