Bautista gana a Djokovic y le crea dudas antes de Australia

El español remonta al número uno (3-6, 7-6 [8/6] y 6-4) y jugará la final de Doha

Roberto Bautista celebra la victoria contra Novak Djokovic en Doha / REUTERS
Roberto Bautista celebra la victoria contra Novak Djokovic en Doha / REUTERS

Roberto Bautista Agut lo volvió a hacer: Djokovic, el ogro, el número uno, se arrodillo ante él por segunda vez en nueve partidos. En ambas ocasiones ha sido en unas semifinales: lo logró en 2016 para disputar la final del Masters 1.000 de Shanghái, que después perdió con Murray, y lo ha conseguido ahora en Doha, donde buscará el noveno título de su carrera ante el vencedor del Cecchinato-Berdych. «Recordaré este partido durante toda mi vida. Había un ambiente increíble», aseguró el castellonense tras remontar al serbio (3-6, 7-6 [8/6] y 6-4) en un día en el que encontró su mejor tenis. Sabe que cuando lo hace, puede competir con los mejores. Así ha sido en las últimas temporadas cuando las lesiones (en 2018 tuvo algunas) se lo han permitido. «Trabajo cada día para jugar así. No es fácil tener este nivel, por eso Novak es el número uno del mundo. No puedo estar más feliz», añadió.

La clave estuvo en el segundo set. Sin estar haciéndolo mal Bautista, el rodillo de Djokovic estaba funcionando. Cuanto está sólido, Novak es prácticamente invencible. Y cuando se vio con un set arriba y un «break» en el segundo parcial, el triunfo parecía suyo. Pero el español subió el nivel, arriesgó más y la apuesta le salió. Dio la vuelta al resultado y no se vino abajo pese a desperdiciar tres puntos de set antes del «tie break» y otro durante él. Ahí es donde la fuerza mental del serbio suele imponerse, pero esta vez no. «Quería dar todo lo que tenía y luchar hasta el último punto. Finalmente, pude dar la vuelta al segundo set. Fue muy duro. Novak estaba muy sólido y tuve que jugar muy bien al tenis. Tuve que jugar un montón de líneas y servir muy bien. Lo hice todo bien», confesó el español, un torbellino desde el fondo para empujar a su rival hacia atrás e incomodarlo. Su estado continuó en el tercer parcial, en el que una rápida ruptura, que supo mantener, le llevó a la gloria sin sufrir, ya que no tuvo que defender pelotas de «break».

La derrota puede despertar las dudas en Djokovic, el gran favorito para ganar el Abierto de Australia, primera gran cita de 2019, después de dos años en los que el triunfo ha sido para Federer. El suizo tiene en contra la edad y que en 2018 fue de más a menos. Nadal está «tocado» y llegará sin rodaje. «Nole» es el hombre a batir, pero después de arrasar a mediados del curso pasado (ganó Wimbledon, el Abierto de Estados Unidos y los Masters 1.000 de Cincinnati y Shanghái), fue superado por Khachanov en París y por Zverev en el Torneo de Maestros. Ahora su verdugo ha sido Bautista, que en la ronda anterior ya había podido con un recuperado Wawrinka.