Bezabeh deja atrás su pasado

El único sancionado por la «operación Galgo» logra en Belgrado su segundo título de campeón de Europa de cross

MADRID- Hoy se cumplen tres años desde que estalló la «operación Galgo», la trama de dopaje que tuvo como centro mediático a Marta Domínguez y como único sancionado a Alemayehu Bezabeh, en aquella época pupilo de Manolo Pascua y al que la Guardia Civil interceptó con una bolsa de sangre que le habían sacado. El atleta siempre declaró que le habían engañado, que la bolsa supuestamente era para que trataran un problema que tiene de ictericia (aumento de la bilirrubina), no para recurrir a nada relacionado con el dopaje. Ayer vino a decir algo parecido, pero de otra manera: corriendo; o quiso redimirse, y se colgó con mucha claridad la medalla de oro en el Europeo de Cross. «He demostrado que fui injustamente tratado, que no necesito recurrir a ninguna sustancia ilegal. Se me juzgó y he pagado un precio muy alto», son las primeras palabras que dijo el campeón a una de sus personas de confianza.

Bezabeh dio toda una exhibición en Belgrado, mandando durante prácticamente los diez kilómetros para imponerse en solitario con un tiempo de 29:11. Veintiún segundos después, llegó a la meta el turco de origen keniano Kemboi Arikan, campeón de Europa de 10.000 en pista en 2012, y cuatro más tarde entró el británico Vernon. Alemayehu logró así su segundo título continental. El primero fue en 2009, en Dublín, donde logró asfixiar al mismísimo Mo Farah, el mejor fondista de la actualidad, aunque no pudo defenderlo una temporada después porque estalló el escándalo.

Alemayehu fue sancionado con dos años por «tentativa de dopaje», ya que nunca dio positivo. La gente que le conoce asegura que después del mal trago, se tomó aquello como una motivación extra para seguir compitiendo, «para demostrar que no necesitaba ayudas externas». En este periodo ha sido padre de dos hijas y ahora pasa la mayor parte del tiempo en Etiopía. «Viene y va, pero allí tiene una casita. En España no podría vivir bajo ningún concepto, con la beca que recibe no podría pagarse ni el alquiler. Su intención es traer a toda su familia aquí, y ahora son cuatro», confiesa una persona cercana al fondista. Bezabeh obtuvo la nacionalidad española el 4 de julio de 2007, después de haber llegado al país como un inmigrante ilegal más y de haber tenido que pasar noches durmiendo en la calle y días comiendo en comedores sociales. Hasta que miembros del Club Atletismo Bikila descubrieron sus cualidades de atleta, se hizo unas pruebas y pasó a entrenarse a las órdenes de Manolo Pascua. En un principio, no sabía ni la edad que tenía y se sometió a estudios genéticos y de los huesos que determinaron que había nacido en 1986. Durante un tiempo su fecha de nacimiento fue el 1 de enero de ese año, pero finalmente se tuvo acceso a su partida y se descubrió que su cumpleaños es realmente el 19 de septiembre. Su historia de película se truncó con la «operación Galgo», que, además, le supuso el recelo y la enemistad de algunos compañeros atletas, que no se creían su versión, que hubiera sido engañado.

Tras la sanción de dos años, reapareció el pasado 24 de febrero con un triunfo en el Campeonato de España de cross por clubes y poco a poco ha ido recobrando la normalidad. «Se ha sentido muy arropado, por Iván (Fernández, su compañero en el Bikila), por "Penti"... por todos. Ha habido mucha camaradería en el equipo», dice un allegado. Bezabeh agradeció el triunfo a la Federación y a todos los que le han apoyado y se lo dedicó a España. «Mi país», dice: «Espero no volver a defraudar a los españoles si es que alguna vez los he defraudado».

El gran objetivo que se marca ahora es poder ir al Europeo al aire libre que se disputa en Zúrich el próximo verano (12-17 agosto), donde quizá podría hacer doblete en el 5.000 y el 10.000. Casi nunca ha rendido a un nivel alto en los meses de calor. Es un africano al que no le va el sol.

Oro y bronce por equipos

El oro de Bezabeh vino acompañado del triunfo de España por equipos en el Europeo de Cross. La victoria de Alemayehu, unida a las actuaciones de Mohamed Marhoum (6º), Iván Fernández (11º), Antonio Jiménez «Penti» (13º), Antonio Abadía (22º) y Javier Guerra (42º) permitieron a la Selección revalidar el título que había logrado el año pasado en Budapest. Por su parte, el equipo femenino subió al tercer puesto del cajón, sólo superado por Gran Bretaña y Francia.