Cara a cara: ¿Has perdido los papeles Luis Enrique?

Ha dilapidado todo su crédito; por Alfredo Duro

Hubo un tiempo en que llegué a pensar que Luis Enrique tendría la capacidad de convertir al Barça en un equipo de autor. Pero me equivoqué, porque ya no hay duda alguna sobre la falta de crédito que tiene el entrenador de un equipo a la deriva y sin estilo. Luis Enrique ha sido incapaz de transmitir un mensaje coherente. Cuando ha jugado contra equipos de su misma talla ha perdido con todas las de la ley. Ha aguantado el tipo, sin más, ante equipos insignificantes. Esos partidos le han servido como campo de pruebas para confundir a las vacas sagradas. Les ha confundido a ellos y a la grada. Te ha confundido a ti, Quim, y ha conseguido incluso confundirse a sí mismo. ¿Qué quiere hacer Luis Enrique con Xavi y Piqué? ¿Confía de verdad en la cantera? ¿Está a la altura del banquillo del Barcelona? Te lo voy a explicar.

Ya no juegan, ya no valen

Durante años, y tú has participado de ese recurso ventajista como el que más, nos habéis dado la tabarra con eso de La Masía como si no hubiera otro equipo capaz de sacar canteranos para el primer equipo. Ahora se demuestra que eso sólo os sirve cuando se gana. Es ahora, cuando hay que llevar a cabo la renovación, cuando se os ve el plumero. Ya no juegan. Ya no valen. Con Luis Suárez en condiciones se acabó presumir de Munir y Sandro. Por dudar se duda incluso de Pedro, al que estáis empujando a marcharse. Montoya alucina con Douglas y gente como Bartra, Sergi Roberto y Rafinha se han comido por obligación el «compromiso» de Luis Enrique con Piqué, Xavi y el Busquets en peor forma que se recuerda. Luis Enrique no cree en La Masía. Así de simple.

Al borde del K.O.

Lo que ha demostrado es que maneja muy bien la suerte del «metisaca». Como esa espada que entra y sale del toro cuando hay que rematar la faena, así es como está manejando la situación. Le meto... le saco. Le meto... le saco. No ha sido valiente con Piqué. Ha permitido que Xavi se quede por una simple cuestión de contrato y no es capaz de hacer que Neymar se sienta cómodo y seguro. Messi y los que me interesan... es el mensaje agonizante del técnico. Un entrenador que ha perdido crédito y que está al borde del K.O.

No hagan caso a los ventajistas; por Quim Doménech

Veo que quieres ser de los primeros en abrir la veda. Tu ventajismo no me sorprende, Alfredo. Pero yo no me voy a subir al carro de los que esperan dos derrotas seguidas para atizar sin miramientos a Luis Enrique. No, conmigo no cuentes. Recuerdo perfectamente cuando Guardiola perdió en Soria en su estreno en Primera División. Luego llegó el Racing de Santander al Camp Nou y empató. Las críticas se dispararon. Seguro que si tiráramos de hemeroteca te encontraríamos en la fila de los que entonces también abrieron la veda contra el que acabaría siendo mejor entrenador de la historia del Barcelona. No digo que Luis Enrique sea el nuevo Guardiola, pero creo que merece un análisis frío y paciente.

Mala suerte

Luis Enrique arrancó la Liga genial, con buenas sensaciones. En el Bernabéu falló y ante el Celta seguramente también, pero el sábado fue uno de esos partidos que pierdes por mala suerte, teniendo hasta cinco postes y constantes ocasiones de gol. El técnico asturiano ha iniciado la transición hacia un nuevo Barça y eso requiere fallos y tiempo para corregirlos. Que tú le discutas, instalado en tu poltrona cavernaria, no me sorprende, pero yo aún creo en el trabajo de este entrenador. Esto es muy largo.

Apuesta por la cantera

Y sí, hay motivos para confiar. Donde tú ves un mensaje pesimista para la cantera, yo veo una apuesta decidida por Munir, Rafinha, Sandro y Samper. Aquí hay futuro, pero no pretendas que entren en el once del primer equipo de la noche a la mañana. Me gusta que a Luis Enrique no le tiemble el pulso a la hora de sentar a Piqué y a Xavi. Lo ha hecho y esto sólo es el principio, pero el cambio no puede ser radical. El entrenador azulgrana tiene las ideas claras y las ejecuta a su manera. Déjate de símiles taurinos, Alfredo. Basta de ataques personales. ¡Que esto es fútbol! Tus ataques hacen más fuerte a Luis Enrique, como en su día ocurrió con Guardiola. No hables antes de tiempo que igual se levanta de la lona y el que acaba K.O. eres tú.