Cara a cara: ¿Quién ganara el duelo de Portugal-Argentina?

El mejor no falla y juega en casa; por Alfredo Duro

Hace días que se detecta en el ambiente que lo de Old Trafford no será un amistoso más, y algunos como tú habéis encontrado la coartada perfecta para que el año y la temporada se reduzcan a este duelo siempre y cuando pinten oros para Messi y la albiceleste. Habrá que agitarte la memoria para que tengas presente que mañana Cristiano será el que no pudimos disfrutar en el Mundial. Porque en Brasil Cristiano no pudo ser Cristiano. Tan cierto, y lo sabes, como que Di María, tu nuevo ídolo desde que el Madrid le mandó a Manchester para dejar de aguantar su avaricia, fue el verdadero responsable del subcampeonato argentino. Del mejor Di María se aprovechó Messi para soltar tres detallitos. Ésa es la única verdad. Por eso lo de mañana es otra historia.

Récords

No tengo ninguna duda sobre la capacidad de Ronaldo para seguir callando bocas y a bocazas. En Inglaterra han aprovechado algunos para utilizar la jugada y seguir su particular campaña de intoxicación y desprestigio contra el mejor jugador del mundo. Qué triste destino utilizar mezquinas e interesadas patrañas para intentar poner otra vez en duda la imagen de Cristiano. Un tipo que, con el gol ante Armenia se ha convertido en el máximo goleador de la Eurocopa. Son ya 23 tantos, una cifra anecdótica si tenemos en cuenta los que todavía marcará, y que a ti te debe merecer el mismo respeto que esos récords con los que últimamente dáis la tabarra, pero siguen sin batirse. Porque te recuerdo que nadie supera aún a Raúl en «Champions» ni a Zarra en Liga. Menos lobos.

Merecido homenaje

Si no media ninguna sucia estratagema de «Chiquito» Blatter y sus compinches, y lo sabes, Cristiano ganará su tercer Balón de Oro. El portugués vuelve a Manchester. Vuelve a Old Trafford, su otra casa. Un buen sitio para invitar a Messi y a gente como Quim Doménech a que se sumen al merecido homenaje que el fútbol mundial le debe a su nuevo rey. Tú verás.

Leo va a tapar muchas bocas; por Quim Domenéch

No hay mejor aliciente para Messi. Está viendo como muchos –entre los que te incluyo, Alfredo– le queréis enterrar a costa de no molestar a Cristiano y de repente se encuentra cara a cara con el portugués. Leo ha aceptado el reto y tiene ganas de reivindicarse. No bastó con el Mundial de Brasil, en el que él solo llevó a Argentina hasta la final. Para el mejor futbolista del mundo no fue suficiente. Mientras Cristiano Ronaldo se fue a las primeras de cambio a su casa sin pena ni gloria, Messi logró el subcampeonato. En su día, el delantero azulgrana ya ganó un oro olímpico, mientras que el palmarés del delantero madridista con su equipo nacional es desolador. Se pone de manifiesto que el de Madeira, sin grandes futbolistas al lado, desaparece sin más, se evapora.

w La obsesión de Cristiano

Cristiano lleva tiempo obsesionado con Messi. No hace falta leerlo en un libro de reciente publicación para confirmarlo. Ahora sabe que el partido amistoso de mañana es un duelo directo ante su gran rival. No me extrañaría que, como suele ocurrir en estos casos, el jugador luso se diluya o aparezca sólo para lanzar un penalti. Es la gran diferencia entre ambos, mientras que Messi compite contra sí mismo y disfruta jugando, Cristiano sólo pretende ser mejor que Leo y se muestra ansioso por conseguirlo.

w Una gran oportunidad

Alfredo, aquí la única campaña que hay es la encargada de proteger a Cristiano y que nadie le discuta. Quieres entregarle el Balón de Oro sin que haya votación alguna e intuyo que serías partidario de suspender el partido. No vaya a ser que Messi la líe y retrate a algunos que lleváis bastante tiempo ninguneándolo. Pues resulta que ahora el jugador rosarino sabe que tiene una gran oportunidad para tapar bocas, para demostrar, con el mundo entero de testigo y ante su competidor, que sigue siendo el número uno del planeta. Y para que quede constancia lo hará en el Teatro de los Sueños, donde dejará a Cristiano... soñando con superarle algún día.