Atlético de Madrid

Carrasco está de vuelta

En octubre llegó su explosión goleadora, en enero se enfadó y ahora vuelve a ser el jugador que pretende Simeone para el Atlético. Esta temporada ha marcado más goles que nunca.

Yannick Carrasco, durante el entrenamiento de ayer
Yannick Carrasco, durante el entrenamiento de ayer

En octubre llegó su explosión goleadora, en enero se enfadó y ahora vuelve a ser el jugador que pretende Simeone para el Atlético. Esta temporada ha marcado más goles que nunca.

«Es difícil mantener durante la temporada un ritmo regular, sobre todo en jugadores como Carrasco, que es todo explosión. Ahora está bien. Está desbordando muy bien en la derecha. Tiene velocidad y cambio de paso y nos saca de dificultades defensivas. Tiene gol», decía Simeone en la noche del miércoles después de derrotar a la Real Sociedad en el Vicente Calderón. El único gol lo marcó Filipe Luis, pero las mejores oportunidades del Atlético llegaron a pase de Carrasco desde la banda derecha: un remate de Torres al poste y otro de Giménez que detuvo Rulli al final del encuentro.

Jugar en la banda derecha era un problema para Carrasco esta temporada y una fuente de conflicto con Simeone. En el final del año pasado y el principio de éste vivió sus peores momentos en el Atlético, que se hicieron visibles cuando dio una patada a una botella al ser sustituido en Mendizorroza contra el Alavés. «Me pone contento cuando se enfadan», decía Simeone para quitar importancia al incidente. Su mayor preocupación es que sea productivo para el equipo. Y que marque goles.

El Cholo ha trabajado con él para que añada el remate a sus cualidades. «Es completo y con un margen de crecimiento enorme», decía el preparador rojiblanco después de su exhibición en el encuentro de la primera vuelta contra el Granada. Aquel día, el belga fue a celebrar su tercer gol con el entrenador. «Siempre me está diciendo que tire. He marcado tres goles, por eso el entrenador está muy feliz y por eso el tercer gol fue para él», explicaba el jugador.

En el Atlético ha mejorado sus números del Mónaco. Europa lo descubrió marcando un gol a la carrera en el Emirates contra el Arsenal. Pero aquella fue su única contribución goleadora a la temporada 2013/2014 del equipo monegasco. Todavía no había explotado como hizo en la temporada siguiente. Pero es este curso cuando ha alcanzado su tope goleador. Nunca había marcado ocho goles en Liga. En su mejor año en el Mónaco marcó seis y la temporada pasada con el Atlético se quedó en cuatro. Su único tanto con la camiseta rojiblanca en la Liga de Campeones llegó en la final del año pasado contra el Real Madrid. Un tanto que sólo sirvió para demorar el dolor.

Después del descenso que sufrió su rendimiento entre diciembre y enero, en febrero volvió a encontrarse con el gol. Seis de sus ocho goles los marcó entre octubre y noviembre. En febrero marcó al Sporting en la goleada en El Molinón (1-4). El suyo fue el único tanto que no consiguió Gameiro. Y volvió a marcar otro tanto decisivo contra el Celta, una volea desde fuera del área que sirvió para empatar cuando el partido se acababa antes de que Griezmann marcara el gol definitivo.

«Desde que llegó al club ha tenido un crecimiento enorme. De la temporada pasada a ésta, ya sea en goles, en asistencias, en continuidad en el juego, en intensidad, en recuperación de pelotas ha mejorado muchísimo y eso es lo que necesitamos de un futbolista que tiene un talento diferente a sus compañeros», decía Simeone hace unos días.