Coe ve un Mundial en Barcelona

El presidente de la Federación Internacional aseguró además que Bolt seguirá ligado al atletismo, aunque todavía no sabe «cómo»

El presidente de la Federación Internacional aseguró además que Bolt seguirá ligado al atletismo, aunque todavía no sabe «cómo».

El británico Sebastian Coe, presidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), aseguró en un encuentro con periodistas españoles que Barcelona, que podría presentar una candidatura, sería «una buena sede para el Mundial de 2023». «España ha sido la sede de Mundiales a todos los niveles: al aire libre, bajo techo, campeonatos juveniles... Ustedes saben cómo organizarlo», dijo Coe, de 60 años, al ser preguntado sobre la posibilidad de que la Ciudad Condal albergue el Mundial de dentro de seis años, tras los de Doha (Qatar), en 2019, y Eugene (EE UU), en 2021. «Hemos de revisar y considerar el proceso de selección. Lo que está claro es que tenemos que acertar de pleno con el lugar en el que celebremos los futuros campeonatos. Debemos ver qué ciudades nos ayudarán con el legado y a involucrar a los jóvenes», apuntó el presidente de la IAAF.

En el encuentro, el exatleta habló de la marcha de Bolt. «El mundo seguirá girando, y el atletismo, también. Todos pensaron lo mismo después de los Juegos de Sidney 2000, cuando se retiró Michael Johnson. Sin embargo, en ese momento un niño de 15 años que iba a hacer historia estaba ganando un Mundial juvenil», comentó. «Usain ha prometido seguir ligado al atletismo. Todavía no hemos hablado de qué forma, pero lo que está claro es que no se va a ir del todo», apuntó Coe.

Entre los cambios que pretende llevar a cabo está poner coto a las nacionalizaciones para evitar el «mercadeo de atletas». «Si un atleta empieza a competir bajo una bandera, debería retirarse defendiendo esos mismos colores, a menos que haya circunstancias evidentes de lo contrario. Un ejemplo claro es el de Wilson Kipketer, quien rompió mi récord de 800 metros: se casó con una mujer danesa y tuvo hijos en Dinamarca, entiendo su caso, pero no comprendo cómo cuatro días antes de los Juegos de Río de Janeiro 2016 nos tocó lidiar con 20 solicitudes de cambios de nacionalidad», aseguró.