Danilo se desbloquea

Hoy puede ser titular. Físicamente es de los mejores del equipo y ya ha comprendido su papel.

Hoy puede ser titular. Físicamente es de los mejores del equipo y ya ha comprendido su papel.

El Danilo que jugaba en el Oporto era un lateral deshinbido, con un despliegue físico espectacular y un peligro para el rival. Era una de las perlas del conjunto portugués. En el Madrid, en cambio, ha sido un futbolista apresurado y muchas veces desordenado, al que la suerte no ha acompañado y que ha tenido que vivir bajo la sombra, cada vez más grande, de Carvajal.

Pero esta noche no va a estar Dani y Zidane tiene que elegir entre él, un lateral derecho nato, o Nacho que «es central, aunque juega bien en todas las posiciones», como dijo ayer el entrenador.

Es decir, que ha llegado el gran momento de Danilo, con la vuelta de la semifinal y los últimos encuentros para ganar la Liga. Y el brasileño está dispuesto a demostrar que es competitivo y capaz. Físicamente es uno de los mejores del vestuario, según los datos que maneja el servicio médico, pero es que, además, en este último mes, en Valdebebas, han notado un cambio en el brasileño, como si por fin comprendiera cuál es su papel dentro del vestuario.

Se ha liberado, como si volviese a empezar y se le ve más seguro y más confiado.

Los laterales son fundamentales en el juego del Real Madrid, sobre todo en ataque, por donde abren caminos insospechados para el rival. Carvajal es insistente, nunca se siente derrotado; Marcelo es un artista que ve soluciones donde otros chocan contra muros. Pelear contra eso, contra dos jugadores de tal categoría es demoledor para la mayoría. Coentrao ni lo ha intentado y esta temporada se despide del Madrid. Danilo, en cambio, está dispuesto a ser útil para dar al conjunto blanco los dos títulos que está buscando.

Humilde, familiar, lo que se denomina buena gente, en Valdebebas se le ve cada vez más suelto y más cómplice de todos. Ha sido Casemiro quien más le ha ayudado en los momentos más complicados, como sólo pueden hacer los grandes amigos. Al igual que Marcelo. Los tres brasileños.

Pero a Danilo, además, se le ve muy cómodo con su «rival», con Carvajal. Como hacen ejercicios juntos, han conseguido una buena relación, señal de lo que es el vestuario que maneja Zidane. Dos jugadores pelean por un puesto y en vez de mirarse con desconfianza, se apoyan. Danilo ha sabido esperar y hoy le toca demostrar quién es.