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Diego Costa sigue buscando

Diego Costa y Raúl García, en Las Rozas, ayer
Diego Costa y Raúl García, en Las Rozas, ayerlarazon

Diego Costa marca en el Chelsea los goles que no encuentra con la Selección. El cero es una cifra que le persigue desde que consiguió debutar en marzo con La Roja ante Italia. Después han llegado cuatro rivales más y todos han salido ilesos. Da igual el nivel del enemigo. El Salvador recibió el mismo daño que Holanda, Chile y Francia. Es indiferente también si el partido es oficial o amistoso. Diego sigue sin encontrar el camino del gol.

Y no es porque se le haya olvidado. Ha marcado ya nueve goles con el Chelsea en los siete partidos que ha disputado en la Premier. No ha necesitado periodo de adaptación y no ha tardado en entenderse con sus compañeros en el campo y con Mourinho fuera. «Las cosas nos están yendo muy bien a mí y al equipo. Estoy muy contento y no hay que pedir más», reconoce. «Se integra incluso sabiendo sólo diez palabras en inglés», dice el técnico portugués, que se muestra encantado con el rendimiento de su fichaje. «En el Atlético de Madrid demostró ser mejor que Agüero y Falcao», afirma. Diego le devuelve los halagos: «Mourinho es el mejor entrenador del mundo».

Pero es con Cesc con el que mejor se entiende en el campo. Casi la mitad de sus goles esta temporada han nacido de los pensamientos del ex jugador del Barcelona. «Ya le he dicho que en la Selección me tiene que buscar más», reclamaba Diego el pasado lunes a su llegada a la concentración en Las Rozas. «Ya sabemos el talento que tiene. Ojalá lo que hacemos allí lo podamos repetir aquí», añadía.

Esa idea, la de triunfar con La Roja, la repite una y otra vez. Sabe que está en deuda con Del Bosque, que confió en él para ser el delantero de la Selección en el Mundial y quiere devolverle esa confianza. «Lo que más quiero es triunfar aquí. Las cosas todavía no me salieron como esperaba y como la gente espera de mí», confiesa. «Cada vez tengo más ganas de venir para hacer las cosas bien y poder quitarme ese peso», añade el delantero del Chelsea.

No ha tenido suerte tampoco con las lesiones. Una dolencia muscular ya le impidió debutar la primera vez que lo llamó Del Bosque. Lo mismo le sucedió en el Mundial, al que llegó muy justo de preparación después de que otra lesión muscular le impidiera participar a pleno rendimiento en los partidos decisivos del Atlético para la Liga y la Liga de Campeones. Los problemas se repitieron en la última convocatoria. Jugó contra Francia y se volvió a casa antes del partido contra Macedonia, con el esperado enfado de Mourinho. «Casi no podía jugar el siguiente partido [con el Chelsea], pero marqué tres goles. Así es el fútbol. Había un gran riesgo de rotura [muscular] y por eso no pude jugar contra Macedonia», aclara.

Pero a Diego no le asustan los problemas físicos. «Estoy aquí para jugar», asegura. «He tenido algunos problemas, pero cada vez estoy mejor. Ya jugué tres partidos en una semana». Además, cuenta con la comprensión del cuerpo técnico. «Pensamos que está bien, está jugando todos los partidos», aseguraba Vicente del Bosque el viernes pasado al anunciar la convocatoria. «Si viéramos que no está en condiciones, no forzaríamos. Para eso tenemos a los médicos, que son los que nos dirán si está bien o no», asegura el seleccionador.

Estos días, en Las Rozas, se ha entrenado con normalidad y ayer celebró su 26 cumpleaños junto a sus compañeros en la Ciudad del Fútbol. Ahora ya sólo quiere celebrar goles con La Roja.