El derbi del «sorpasso»

El Betis es favorito en un derbi que puede dejar al Sevilla sin jugar en Europa. El Getafe recibe al Atlético en busca de esa séptima plaza.

El Betis es favorito en un derbi que puede dejar al Sevilla sin jugar en Europa. El Getafe recibe al Atlético en busca de esa séptima plaza.

La lid más interesante del final de Liga es la que mantienen Sevilla (54 puntos, «goal-average» particular ganado) y Getafe (52). Ambos equipos se ven ganadores el sábado próximo, los sevillistas en casa ante un Alavés en chanclas y los madrileños en el campo del ultradescendido Málaga. La posición que tengan esta noche, por tanto, no variará en la última jornada y al Sevilla le basta un empate para defenderla, pero...

Pero enfrente tiene a un Betis eufórico por su retorno a Europa garantizado al cabo de una excelente campaña, cuyo punto culminante fue la «manita» que le endosó a su eterno rival en el Pizjuán. Los hombres de Setién (y de un Serra Ferrer que entiende la rivalidad ciudadana como una guerra sin cuartel) pondrían la guinda a un gran año, pues, con la victoria que les garantizaría la quinta plaza y que, si media triunfo del Getafe contra el Atlético, dejaría a su archienemigo sin competición continental.

Hace dos semanas, cuando tras hacer el ridículo en la final de Copa, el Sevilla perdió en el campo del Levante, los sevillistas pensaban en la fecha del derbi como un condenado en el día de su ejecución. Al contrario, los béticos saboreaban por anticipado el dulce sabor de una venganza que mitiga, en parte, la amargura de un decenio en el que se han sucedido las humillaciones a manos del vecino. El cartel anunciaba al equipo de moda frente a un equipo muerto. Hasta que llegó el comandante Caparrós y mandó parar.

El entrenador de Utrera, recurso de emergencia del Sevilla para recuperar la esencia guerrera perdida por dos años de tikitaka e infamia, valga la redundancia, ha insuflado a sus jugadores el espíritu necesario para, apenas mejorando su fútbol inane, sumar seis puntos que lo dejan a las puertas de Europa. Sus números contra el Betis, una derrota en diez derbis, lo entronizan como un catedrático en este tipo de partidos, cuyos resortes emocionales maneja como nadie. «¿Ha mirado a los ojos a los jugadores?», le preguntaron nada más llegar. «Sí, y también les he mirado los cojones: los tienen rojos y blancos», contestó. «¿Está usted calentando el derbi?», le inquirieron tras decir que el Betis estaba «de fiesta por jugar una competición en la que el Sevilla es el rey». «Pues sí, es que me gusta que haya ambiente en esos partidos». Caparrós en estado puro.

A la misma hora, en el Coliseum de Getafe, los locales deberán ganar al Atlético para aprovechar un hipotético favor del Betis. No lo tendrán sencillo los de Bordalás, pues a Simeone le importa sobremanera quedar segundo por encima del Real Madrid y no reservará a ninguna de sus estrellas.