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El Real Madrid gana la Liga Endesa en el Palau

Es el quinto título liguero para los blancos en los ocho años de la «era Laso»

El Real Madrid de Laso vuelve a ser campeón de Liga. En el cuarto partido de la final en el Palau, los blancos levantaron su quinto título de la ACB en las últimas ocho temporadas ratificando la edad dorada que significa la «era Laso». El Madrid dejó al Barça en 68 puntos (68-74) porque logró cambiar la tendencia de los tres partidos anteriores de la final. Mandó en el rebote, Tavares (10 puntos, 13 rebotes y 2 tapones) fue un factor decisivo en los dos lados de la pista y los triples entraron con la frecuencia habitual. Campazzo fue elegido MVP de la final.

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Pesic decidió que lo que había sucedido en los tres partidos anteriores debía pesar en la confección del quinteto del Barça. Pangos dejó su sitio a Heurtel y aparecieron dos de los mejores defensores azulgrana, Hanga y Oriola. Laso fue fiel a los suyos. Y los suyos fueron fieles a su estilo. Los tres primeros ataques del Madrid se resolvieron desde dónde. Sí, desde la línea de tres. Sólo hubo un acierto, pero la política de los blancos no cambió. Los tiradores afinaron la puntería. Campazzo, Rudy y Randolph se apostaron más allá de la línea y comenzó el bombardeo. Rudy anotó tres sin fallo y casualmente su defensor era Heurtel. Con el quinto triple madridista saltaron las primeras alarmas en el Palau, 8-19. Pesic decidió sentar a Heurtel. De su mala defensa ya sospechaba el técnico serbio, de su desacierto en la dirección y el tiro, no. El francés se fue al banquillo y apareció Kevin Pangos. El Madrid volaba. Todas sus canastas llegaron después de asistencia, pero con el canadiense el panorama cambió. Pareció el Heurtel de los tres primeros partidos. Aportó chispa en ataque, se atrevió a lanzar y anotó y con un parcial de 11-1 devolvió la igualdad al partido. El Barça regresó gracias a Pangos y a que el rebote ofensivo del Madrid todavía era un agujero.

El «factor Heurtel» se había vuelto en contra del Barcelona: -13 con él en pista. No fue el único cambio en relación a los anteriores partidos. El Madrid empezó a controlar el rebote ofensivo azulgrana y con la presencia de Tavares incluso llegó a tener segundas oportunidades. «La diferencia ha estado en el rebote ofensivo del Madrid», comentó Pesic al descanso en Movistar +. «Tavares la verdad es que me cuesta mucho porque es muy grande», afirmó Oriola. Tavares mandó en ambas zonas y el parcial del cuarto fue raquítico, 12-13. Como si ambos equipos no supieran adaptarse a una realidad diferente a la que se había vivido hasta ahora.

El único azulgrana que se encontró a gusto fue Pangos. Porque el Madrid afrontó con las ideas más claras el tercer cuarto. La defensa del parcial anterior era el camino y sólo el base fue capaz de liberarse de las exigencias del Madrid. Los blancos volvieron a escaparse (37-47), pero el canadiense lideró un 8-0 para que el partido volviera a equilibrarse (45-47). Era la segunda fuga del Madrid y se convirtió en la segunda reacción encabezada por Pangos. Al parón del Madrid puso fin Causeur con cinco puntos consecutivos y su defensor era Heurtel. Sin puntos y sin defensa, el francés se llevó la bronca de la final de Pesic. La respuesta fue su primera canasta del partido en el arranque del último cuarto, pero la diferencia del Madrid parecía estabilizada en los 5-7 puntos. Y lo había hecho por la importancia en el juego de Tavares. Sus números no llamaban la atención, pero su presencia fue una pesadilla permanente para todos los interiores de Pesic. A menos de cuatro minutos el Madrid mandaba por nueve (55-64) y el atasco del Barça era monumental. A dos minutos del final, las cuentas no salían a los locales: a punto por minuto era imposible levantar los doce puntos de desventaja (55-67) que había sumado el Madrid después de un mate de Tavares. Sus siete puntos en el último cuarto, su constante presencia en el rebote ofensivo y su alargada sombra atrás dieron la trigésimo quinta liga al Madrid.

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Así se lo hemos contado, minuto a minuto

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68. Barcelona Lassa (21+12+14+21): Heurtel (2), Hanga (10), Claver (2), Singleton (12) y Oriola (4) -quinteto titular- Kuric (8), Pangos (18), Tomic (4), Smits (3), Ribas (4) y Pustovyi (0).

74. Real Madrid (24+13+18+19): Campazzo (15), Rudy (12), Deck (0), Randolph (8) y Tavares (10) -quinteto titular- Llull (0), Thompkins (6), Carroll (4), Ayón (5), Taylor (2) y Causeur (10).

Árbitros: Conde, Peruga y Calatrava. Sin eliminados.

Incidencias: 7.238 espectadores en el Palau Blaugrana. Cuarto partido correspondiente a la fase final de la Liga Endesa.

Así fue la final:

1. Real Madrid, 87-Barcelona Lassa, 67 (1-0)

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2. Real Madrid, 81-Barcelona Lassa, 80 (2-0)

3. Barcelona Lassa, 78-Real Madrid, 77 (1-2)

4. Barcelona Lassa, 68-Real Madrid, 74 (1-3)