En busca de la fiabilidad

Kimi Raikkonen rodó ayer con el Ferrari en el circuito de Bahréin

Jamás la Fórmula 1 moderna había vivido una pretemporada tan repleta de incógnitas, desastres técnicos y disputas entre equipos y suministradores de motores. Nadie a ciencia cierta puede emitir un diagnóstico claro sobre el rendimiento de cada monoplaza porque, en primer lugar, el cambio de reglamento es mucho más salvaje de lo esperado, y en segundo, el desconcierto es tan pleno en estructuras como Red Bull que esto ha generado mucha desconfianza. Hasta el propio Sebastian Vettel, tetracampeón del mundo, anda confundido con el pobre rendimiento de su monoplaza. Por su parte, Ferrari parece fiable, pero se mantiene en un término medio.

Esta semana, la F-1 entrena en Bahréin y desde ahí los coches partirán hacia Australia porque en apenas quince días arranca la temporada. Si en los primeros ensayos libres los responsables técnicos y pilotos se afanaban por lograr la fiabilidad necesaria, a día de hoy muchos de ellos todavía parecen no haber dado con la tecla. Sorprende que escuderías como Mercedes sean tan superiores al resto y que otros como Williams, Force India y Sauber desplieguen un nivel tan bueno. Ayer, Sergio Pérez fue el más rápido, pero si seguimos con la tónica de no hacer caso a los tiempos de pretemporada y sí a las vueltas realizadas sin problemas, las cosas cambian. Los equipos que emplean motores Mercedes han superado con nota los problemas de adaptación, mientras que otros como Red Bull están muy por detrás todavía debido a fallos de calentamiento. El equipo energético culpa a su suministrador de motores, Renault, pero lo cierto es que el mismo bloque funciona bien en otros monoplazas. En el seno de la escudería que ha dominado la escena de la Fórmula 1 en los últimos años reconocen que el diseño del coche puede que no sea acertado. Y es que el considerado gurú técnico de este deporte, Adrian Newey, también atravesó malas etapas y sus diseños parecen ser radicales, o muy buenos (Williams 1992 y 1993, McLaren 1998 y 1999 y RBR 2012 y 2013) o muy malos (Williams en 1994 o McLaren en 2004).

El complejo escenario técnico creado por la FIA (los motores se completan tanto con el ERS eléctrico, que ahora se emplea el término «unidad de potencia») trae de cabeza a muchos. No sólo se hablará de neumáticos sino también de motores y fiabilidad.

Sin duda, 2014 será una temporada casi de supervivencia en la que muchas carreras verán un buen número de abandonos. Alonso estará rodando en Bahréin hoy y el domingo.