El «9» que esperaba España

Aduriz, con 35 años, puede convertirse en el delantero que está buscando Del Bosque.

Aduriz, con 35 años, puede convertirse en el delantero que está buscando Del Bosque.

La carrera internacional de Aritz Aduriz (11-2-1981, San Sebastián) sólo ocupa un cuarto de hora, los quince minutos que jugó sustituyendo a Fernando Llorente en su debut contra Lituania en octubre de 2010. El seleccionador era el mismo, Vicente del Bosque, pero casi todo lo demás ha cambiado. España acababa de proclamarse campeona del mundo en Suráfrica, Aduriz había fichado por el Valencia en el comienzo de aquella temporada y el delantero del Athletic era Fernando Llorente, el hombre al que sustituyó. Ahora, a los 35 años, Aduriz vive su tercera época en el equipo bilbaíno, es el máximo goleador español y Llorente juega (poco) en el Sevilla de Unai Emery después de un paso por la Juventus. Tampoco están ya Fernando Torres ni David Villa –el otro delantero aquella noche– y España busca un «9» que podría ser él.

«Soy un caso peculiar. No es habitual volver a la Selección con mi edad y por eso me siento agradecido y tengo ganas de aportar», reconoce Aduriz. Aquel cuarto de hora contra Lituania fue su única participación con La Roja. «Viene por aclamación popular, pero sobre todo porque ha hecho méritos para estar. Sin pedirlo nadie lo trajimos en 2010 y desde entonces no he oído voces para que lo traigamos. Está metiendo goles y se lo merece», explicaba Vicente del Bosque el pasado viernes al anunciar la lista de convocados para los amistosos de esta semana contra Italia y Rumanía.

La petición popular ha hecho efecto. «No me esperaba que fuera de mi entorno, de Bilbao, se hablara tanto de mí. Mis amigos de fuera me decían que se hablaba mucho y me sorprendía», explica el delantero. Pero lo que más ha influido son los 31 goles que ha marcado ya este curso. Veintiséis marcó en la temporada pasada.

Aduriz es un caso extraño no sólo por la edad. Nada hacía imaginar que acabaría dedicándose al fútbol. Lo normal era que hubiera sido montañero o cocinero, como su hermano Andoni, que tiene dos estrellas Michelin y tres soles Repsol en su restaurante Mugaritz. «Mi familia era más de ir al monte, no tenía aficionados al fútbol alrededor», contaba la semana pasada en la cadena Cope. No iba al estadio tampoco a ver a la Real Sociedad. Sólo recuerda una visita al viejo Atocha. Apenas veía fútbol, pero le gustaba mucho jugarlo. Por eso no recuerda un futbolista en el que se fijara cuando era pequeño.

Pero empezó a jugar en serio. Primero en el Antiguoko, el equipo de San Sebastián en el que coincidió con futbolistas como Xabi Alonso y su hermano Mikel, Arteta o Iraola. Unas compañías con las que aprendió a apreciar el fútbol. Como la mayoría de los compañeros de aquella época recuerda con cariño los partidos en la playa de la Concha. El mar también le atraía. Practicó el piragüismo y el surf, pero el fútbol pudo más y sigue marcando goles con 35 años.

Aduriz no cree que la edad tenga que suponer un freno. Ayer, en la primera conferencia de prensa de la concentración en Las Rozas, le preguntaron por Klose, el delantero alemán que a los 36 años se proclamó campeón del mundo en Brasil y superó a Ronaldo como máximo goleador de la historia de los Mundiales. «Me fijo mucho en jugadores que han dado buen nivel a estas edades. Klose es el máximo goleador de la historia de los Mundiales, imagínate qué espejo. Estas cosas me han llegado en el momento en que me tenían que llegar porque estoy muy confiado. La edad es un número, lo que importa es la ilusión y yo la tengo», asegura.

Por eso está deseando ponerse la camiseta roja. «Hay jugadores increíbles, debe de ser una maravilla jugar con ellos. Hay un estilo muy marcado, no se juega directamente con el delantero, pero cuando le llega el balón al delantero lo hace en muy buenas condiciones», afirma. Por delante tiene dos partidos para ganarse un puesto en el equipo definitivo que defenderá título en la Eurocopa del próximo verano. «Tengo una oportunidad y voy a intentar aportar todo lo que pueda aquí y en mi club», asegura.