España confía en su estilo

Para ganar a Francia, Del Bosque intenta reforzar las virtudes que han hecho a «La Roja» campeona de todo

El seleccionador español, Vicente del Bosque
El seleccionador español, Vicente del Bosque

«El mejor médico es uno mismo. Nadie va a jugar forzado. Xavi jugará si está a tope», asegura Vicente del Bosque. El seleccionador conoce la importancia del centrocampista en la Selección, uno de los pocos jugadores irrepetibles que tiene, pero huye de la tragedia. Es un hombre normal cuando la normalidad no existe, la pausa que desactiva al grito. El seleccionador entiende que la repesca sólo es un mal menor, el lugar desde el que España saltó a la gloria. En aquel partido de Dinamarca en el que «La Roja» se jugaba su última oportunidad de llegar a la Eurocopa 2008 nació la actual campeona de todo.

La repesca es sólo una oportunidad más, pero Del Bosque quiere la clasificación directa. Sin traumas. «Cuando salió el sorteo sabíamos que iba a ser nuestra dificultad y ahí estamos ahora», asume. Naturalidad. La misma que utiliza para justificar la titularidad de Arbeloa contra Francia. «Sergio Ramos no va a ser lateral derecho. Arbeloa va a seguir jugando porque siempre ha marcado bien a Ribéry, y Ramos y Piqué forman una de las mejores parejas de centrales del mundo», afirma. «Arbeloa no es el único responsable del gol ante Finlandia. Cuando llega un gol, siempre significa que en alguna parte ha habido un error. Ribéry es claramente consciente de sus capacidades», advierte Deschamps, el seleccionador francés.

Del Bosque sabe que el empate contra Finlandia apenas ha cambiado nada. Después de la igualada en el último minuto contra Francia en el partido de ida disputado en octubre, España estaba obligada a ganar en Saint Denis para ser primera de grupo. Pervive la obligación y pervive la posibilidad de no tener que acudir a la eliminatoria directa para ganarse un puesto en el Mundial del año próximo.

Finlandia ha provocado un terremoto alrededor de la Selección que Del Bosque intenta que no traspase el interior del grupo. «No creo que el seleccionador español esté inquieto», advierte Deschamps. Y no lo parece. No se va a forzar a Xavi, Arbeloa continuará siendo titular, el estilo no se toca y el delantero de España seguirá siendo falso. Vicente del Bosque, como hacía en la Eurocopa, prefiere tener enfrente un equipo encerrado y que no le dispute el balón. «Ojalá Francia se encierre en su área. Normalmente terminaríamos ganando», asume. «Mis equipos nunca salen a empatar. Yo preparo a mi equipo para salir a por la victoria. En el fútbol hay muchos momentos y nunca se sabe. Hay que poner las convicciones desde el arranque», responde Deschamps. El seleccionador francés pide a sus jugadores que tengan «respeto» a la campeona del mundo, «pero no miedo o salgan intimidados».

Del Bosque sabe que la mejor manera de defenderse es tener la pelota. Si está en los pies de España, no hay ninguna posibilidad de recibir un gol. Insistió en la idea durante la Eurocopa después del empate ante Italia y la victoria mínima ante Croacia en el último partido de la primera fase. «Lo único que me preocupa es la falta de gol», afirma. España ha sabido rentabilizar al máximo los goles en los últimos tiempos. Un poco obligada por el «encierro» de los equipos contrarios en su área y otro poco por la falta de un goleador dominante. Por eso tampoco se duda de la presencia de Cesc como delantero centro. De verdad o de mentira.

La manera de romper la defensa contraria no pasa en la cabeza del seleccionador por fijar un hombre en el área. Para momentos de apuro tiene a Negredo en el banquillo. Para el toque tiene a todos los demás. La sorpresa llega en el diseño de Del Bosque por la velocidad de Pedrito, un futbolista que pide la pelota al hueco y no al pie. «Tenemos diferentes opciones para ganar», advierte el jugador del Barcelona. «Cada jugador aporta cosas diferentes, si tienes un delantero clásico, fijas a la defensa, con un 9 falso tienes más control del centro del campo y del balón», afirma. «Contra Finlandia nos faltó encarar un poco más».

Pero el estilo sigue inmutable. «Lo que siempre nos ha llevado al éxito ha sido la filosofía, nuestro estilo de jugar, no debemos cambiarlo», afirma Sergio Ramos. «Con el escudo no le ganas a nadie, tienes que salir cada día con la ambición de mejorar y lograr títulos. Este grupo de jugadores ha marcado una época», afirma.