Bienvenidos al siglo XX

Eliminada en octavos de final en la Eurocopa y en la primera fase en el Mundial, España ha regresado a los tiempos más oscuros.

Eliminada en octavos de final en la Eurocopa y en la primera fase en el Mundial, España ha regresado a los tiempos más oscuros.

Para los niños que tienen como primer recuerdo de la Selección el Mundial 82 los dos últimos campeonatos han sido un regreso al pasado. Peor aún para los más mayores, que recuerdan con espanto el Mundial 78 o las épocas anteriores en las que a España le costaba alcanzar la fase final de un gran torneo. La eliminación de España ante Italia ha devuelto a España al siglo XX, a aquellos tiempos en que ganar a Alemania era una hazaña y no una costumbre, cuando Italia era el modelo. Fue en Francia, en una Eurocopa hace ya 32 años cuando España comenzó a creer que era posible otra vida mejor para su fútbol. Llegaba la Roja, aunque todavía nadie la llamaba así, de la decepción del Mundial de Naranjito, con un equipo renovado y sin nada que perder. Y se fue dejando por el camino a Alemania y a la Dinamarca más poderosa que se recuerda, aunque no ganara nada hasta que llegaron otros peores, antes de estrellarse contra Francia en la final.

Pasaron 24 años antes de repetir. La Roja, con Luis Aragonés primero y con Vicente del Bosque después, consiguió normalizar lo que era algo extraordinario. Consiguieron ganar dos Eurocopas y un Mundial. Sólo la Alemania de Beckenbauer había conseguido el doblete. Fue campeona de Europa en 1972 y dos años después, campeona del mundo. El penalti de Panenka le quitó la posibilidad de ganar los tres títulos consecutivos.

España cerró el triplete con una goleada a la misma selección que ayer le devolvió a la realidad de la mayoría de selecciones. «Sólo gana uno», ha repetido Del Bosque varias veces en los últimos días. Inglaterra lleva 50 años sin ganar nada. Francia, 16. Alemania llevaba 18 antes de ser campeona del mundo en Brasil. Italia se agarra al Mundial 2006, que ganó después de 24 años sin triunfos. Y fuera de Europa, Argentina llora su derrota en la Copa América y suma 23 años sin títulos.

«Hay que ser realistas, no tenemos el nivel de hace unos años cuando éramos campeones de Europa y del Mundo. Vienen jóvenes que prometen mucho y los veteranos tenemos que seguir aportando experiencia, pero el nivel no es el mismo», reconoce Piqué. Después del Mundial de Brasil abandonaron la Selección Xavi, Xabi Alonso y Villa. Torres no ha vuelto y ahora Casillas ha dejado paso a De Gea. Son muchos jugadores importantes con los que ya no cuenta la Roja. Y Del Bosque asumió el reto de renovar la Selección antes de dejar que se estrellara otro. «Pese a que queremos mantener el estilo, la realidad es que no somos tan efectivos en la forma en la que creíamos que debíamos jugar», añade Piqué. El estilo que hizo ganadora a España lo definió Xavi y Xavi ya no está. Del Bosque ha intentado dar al equipo más velocidad, volver a ocupar las bandas y ofrecer otras posibilidades más allá del toque infinito. Pero no ha funcionado.

La Selección ha conservado el toque, pero le falta la fluidez de antes, la rapidez en el movimiento del balón. Depende en exceso de Iniesta, que fue capaz de mover el equipo ante la República Checa y Turquía, pero contra equipos más fuertes necesita ayuda. Contra Croacia se ofrecieron Silva y Cesc, pero no fue suficiente ante la desconexión del equipo. Tampoco ayer encontró socios.

«Ha ganado el mejor. España para ganar tiene que ser mejor que el rival y hoy no ha sido así», aseguraba Piqué. «Cuando te eliminan en octavos no se pueden sacar muchas cosas positivas, pero es cierto que algunos jóvenes han ganado experiencia internacional que les tiene que ayudar de cara a Rusia. Y que esta eliminación sirve para ponernos en nuestro sitio, hacernos ver que no somos favoritos en las grandes competiciones. Que tenemos que mejorar mucho de cara al Mundial de 2018», insistió el central.