Ronaldo quiere la Eurocopa

Marcó un gran gol de cabeza para adelantar a Portugal y cambiar un partido que estaba dominando la Gales de un heroico Bale.

Marcó un gran gol de cabeza para adelantar a Portugal y cambiar un partido que estaba dominando la Gales de un heroico Bale.

Voló Ronaldo, al fin en un salto bueno, tras una primera mitad perdiendo los duelos aéreos, recibiendo sólo balonazos. Pero saltó bien en la segunda mitad, en un saque de esquina, agigantándose, en el área, con la decisión de quien quiere ganar la Eurocopa, venció casi por metros a su defensor y dio, con su remate a gol, el paso más importante para que Portugal dispute el domingo la final de la Eurocopa, la segunda de Ronaldo tras la de 2004, que perdió en casa frente a Grecia. Está ante una oportunidad histórica y no hay futbolista más atento que él a inscribir su nombre en los libros que registran el fútbol.

Hasta entonces, hasta su salto, el partido de Ronaldo había sido desesperante: sólo le llegaban balonazos para que se buscase la vida frente a Colllins, un tozudo central galés que le hizo la vida imposible. Eran pelotazos con ventaja para el defensor y Ronaldo se tenía que buscar la vida, bajar mucho para recibir el balón y tirar de lejos sin ninguna fe. Lo intentaba, con el ahínco habitual, pero no le salía. No jugó a nada Portugal esos minutos y nada sacaba Ronaldo. Hasta que apareció en la jugada más clara, y sólo podía ser Critiano el protagonista, y cambió el partido. Es el futbolista que más remata de la competición y seguro que es el que ha metido los goles más decisivos de esta Eurocopa: hizo los dos a Hungría el día que Portugal se jugaba seguir o no, tras la fase de grupos, y ayer marcó el primero, con el que deshizo a una Gales con ganas, pero sin mucho fútbol.

A Portugal le cambió la cara el tanto tras el descanso. Hasta entonces había mostrado su versión habitual en Francia: un equipo muy rocoso, pese a que ayer no podía contar con Pepe, muy preocupado por proteger su portería sin apenas llegar al área rival. El técnico luso dejó muy claro que entre jugar mal o bien, él prefiere clasificarse. Y le ha ido bien este mes: ha pasado agónicamente, menos ayer, que derrotó por dos goles en noventa minutos, un hecho inédito.

Para eso le dio la iniciativa a Gales, a ver qué podía hacer el conjunto de Bale con la pelota. Y la mueve, es aseadito, tiene buenas intenciones, pero no llega más allá. La ausencia de Ramsey por sanción fue determinante. Es el futbolista que lo tiene más claro y sin él, Allen, en el centro del campo, el jugador que tiene que dirigir al equipo, muestra todas sus carencias y con él, las del Gales. Sólo tiene a Bale, que no para en el campo, que aparece por todos los sitios, que en muchas ocasiones empieza la jugada y busca cómo acabarla. El madridista fue el jugador que más se resistió a dejarse llevar, cuando su equipo, con el tanto de Ronaldo y después el de Nani, entró en una depresión de la que ya no pudo salir. Lo de Bale llegó a un punto que fue heroico, pero no obtuvo resultados. Sacó todas las faltas, y casi todas se las hicieron a él, daba claridad en el centro del campo, cuando los demás no sabían qué hacer, y recuperaba los balones que sus compañeros no lo hacían. Pero eso no fue suficiente, la diferencia era excesiva.

Porque, después de marcar CR7, Portugal olió la sangre de la presa y supo que había que morderla para asegurarse el pase a la final. Y fue otra vez Ronaldo quien tiró a puerta, pero su disparo lo desvió Nani, en el área pequeña, para confundir al portero galés, marcar el segundo tanto y casi finiquitar el choque.

A partir de entonces, Portugal encaró el partido de una forma diferente, radicalmente diferente. Fue como si se liberase. Gales hizo los tres cambios seguidos y le dejó los huecos para que llegase con facilidad al área contraria. Ronaldo encontró más facilidades de tiro y Portugal pudo poner algo de verticalidad. Quizá el mejor plan era contener el partido con el control de la pelota y por eso Fernando Santos dio paso a André Gomes y a Moutinho, pero no le sale a Portugal eso de dominar sin pasión. O ataca o defiende, no hay medias tintas. Durante la primera parte defendió, durante diez minutos de la segunda atacó: y así fue cómo ganó el encuentro.

Ronaldo tenía apuntado este domingo en su agenda.

Ficha técnica:

2- Portugal: Rui Patricio; Raphael Guerreiro, Fonte, Bruno Alves, Cédric; Adrien Silva (min. 80, Moutinho), Danilo, Joao Mario; Renato Sanches (min. 73, André Gomes); Ronaldo, Nani

0- Gales: Hennessey; Gunter, Chester, Collins (min. 64, Jonny Williams), Ashley Williams, Taylor; Allen, Ledley (min. 57, Vokes), King; Robson-Kanu (min. 60, Church), Bale.

Goles: 1-0, min. 50 (Ronaldo) y 2-0, min. 53 (Nani).

Arbitro: Jonas Eriksson (Suecia). Mostró tarjetas amarillas a Allen (min. 7), Chester (min. 60), Alves (min. 70, Ronaldo (min 72) y Bale (min. 88).

Incidencias: Asistieron al Parc Olympique Lyonnais unas 58.000 personas para presenciar partido de semifinales de la Eurocopa. Desde el palco de honor presenciaron el partido el presidente de Portugal, Revelo de Sousa y el primer ministro francés Manuel Valls.