¿El fin de un estilo?

La eliminación de la Eurocopa confirma el ocaso de una generación, que ya anunció el Mundial, y quizá de una forma de entender el fútbol.

Cesc y David Silva, dos de los habituales en la España ganadora, cabizbajos en el partido de octavos
Cesc y David Silva, dos de los habituales en la España ganadora, cabizbajos en el partido de octavos

La eliminación de la Eurocopa confirma el ocaso de una generación, que ya anunció el Mundial, y quizá de una forma de entender el fútbol.

La Selección española que lo había ganado todo se desmoronó después del desastre del último Mundial. Del Bosque intentó apurar el fútbol de alguno de los clásicos, pero tras el campeonato Xavi y Xabi Alonso anunciaron su retirada del equipo nacional. Eran sólo dos jugadores, pero básicos para el juego de la Roja. Xavi era el hombre que había definido el estilo, el hombre que «obligó» a España a jugar a su manera para ser campeona. Xabi era la seguridad, el hombre que aguantaba detrás por si se equivocaban los que jugaban por delante.

Puyol ya se había perdido la Eurocopa de 2012, igual que Villa, que regresó para el Mundial a modo de homenaje. Fernando Torres tampoco ha vuelto después de Brasil a pesar de su gran final de temporada. Ahora le toca el turno a Casillas. El capitán anunció ayer oficiosamente su despedida con un vídeo de «Rambo II» y con él se marchará el último representante de la época anterior a los títulos. Era el único superviviente de la Eurocopa de Portugal. Él encajó el gol de Nuno Gomes que eliminó a España en 2004. Era el único que había vivido una derrota en un torneo continental antes de llegar a Francia.

Del Mundial de 2006 ya sólo quedarán Iniesta, Ramos y Cesc. Los únicos que perdiendo aprendieron a ganar. Se acaba una generación y quizás también un estilo. Lo planteaba Piqué después de la derrota ante Italia. «Pese a que queremos mantener el estilo la realidad es que no somos tan efectivos», decía después del partido. Ya no está Xavi, el hombre que definió el toque como manera de llegar al éxito. E Iniesta no es suficiente.

No parece que haya un problema de compromiso de los más veteranos. «Yo he conocido a lo largo de mi carrera jugadores con mucha edad que mantienen la ilusión intacta y es lo importante, no perder la ambición de querer ganar cosas», advertía Sergio Ramos tras la eliminación. «Con una bolsa de papas y desde el sofá es fácil hablar. Yo no sé si hay que cambiar o no porque hay jugadores con 35 años jugando en otras selecciones. Cuando se pierde, cuanto menos se hable mejor», se lamentaba.

España ha continuado teniendo éxitos en las categorías inferiores, cada vez menos, siempre con la posesión como manera de llegar a la victoria. Es el momento de que los jugadores que fueron campeones de Europa sub’21 en 2011 y 2013 den el paso. Pero hay dudas sobre su madurez futbolística. Thiago no ha conseguido apartar de la titularidad a un decadente Cesc. Apenas ha jugado dos ratos en esta Eurocopa. Algo parecido sucede con Koke, que no muestra en la Selección la autoridad que se le reconoce en el Atlético. El centrocampista más solvente entre los que han salido del banquillo ha resultado ser Bruno, un veterano de 32 años sin apenas experiencia internacional.

Isco se quedó fuera a última hora de la lista de convocados igual que le había sucedido en el Mundial. Y Muniain se acostumbró tanto a jugar en la sub’21 que no parece preparado para dar el salto a la absoluta. Otros de aquella generación, como Ander Herrera, ni siquiera han tenido oportunidad de debutar con los mayores. Y Javi Martínez y Mata, dos habituales en el equipo que ganaba títulos con Del Bosque, no han contado con la confianza del seleccionador para acudir a la Eurocopa. En cualquier caso, y aunque se ha discutido la ausencia de algunos, todos ellos estaban condenados a ser suplentes. Y muy suplentes, por lo que se ha visto durante el torneo.

El preparador español también parece consciente de que no sirve lo de siempre porque no están los de siempre. Ha intentado añadir velocidad y desborde por los extremos, pero los que llegaban de las inferiores para eso, Deulofeu y Jesé, no están en condiciones de aportar lo que la Selección necesita. Deulofeu debutó en la preparación para el Mundial 2014, pero esa llamada no resultaron ser lo mejor para él. Los que le conocen aseguran que a veces es necesario devolverle los pies a la tierra, y esa llamada tuvo el efecto contrario. Jesé ni siquiera ha debutado con la Selección porque ni siquiera se ha hecho un sitio en el Madrid.

Ese papel, lo que antes le daban Jesús Navas o Pedro, lo ha reservado Del Bosque para Nolito y Lucas Vázquez, dos jugadores que nunca habían pasado por las divisiones inferiores de la Roja. Nolito sólo ha tenido un buen día, en el segundo partido ante Turquía, pese a que el técnico ha insistido con él desde el comienzo en los cuatro encuentros. Lucas Vázquez se estrenó en el torneo contra Italia y su entrada tuvo el efecto que se esperaba. Se vio una España más ágil, pero no fue suficiente. Aunque quizá ése sea el camino a seguir, añadirle otras opciones al estilo de siempre. Como ha hecho Luis Enrique con el Barcelona.