Fútbol

Iniesta enseña el camino

En la pasada Eurocopa fue elegido mejor jugador del torneo. después de ganar tres premios al mejor del partido. En este campeonato ya lleva dos en los dos primeros encuentros

2014 Los turcos han sido los últimos en intentar pararlo en manada (Reuters)
2014 Los turcos han sido los últimos en intentar pararlo en manada (Reuters)

En la pasada Eurocopa fue elegido mejor jugador del torneo

después de ganar tres premios al mejor del partido. En este campeonato ya lleva dos en los dos primeros encuentros

Iniesta salió el viernes de la sala de prensa en Niza con una venda en el tobillo. «Creemos que está bien. No hay ningún inconveniente», decía el seleccionador tras la victoria ante Turquía. Nada grave, heridas de guerra propias de los mejores. Andrés lleva dos encuentros siendo el mejor según las votaciones del público y de expertos como Carlos Marchena en el estreno ante la República Checa y Marcos Senna ante Turquía. Dos compañeros del «6» de España en la Eurocopa de 2008.

Iniesta camina por la misma senda que escogió en la pasada Eurocopa. Entonces Xavi continuaba a su lado, pero el líder ya era él. Un líder silencioso, como sigue siendo. Ahora Xavi ya no está, pero Andrés no lo echa de menos. Sigue manejando el juego de España, divirtiéndose rodeado de futbolistas contrarios y esquivándolos con un solo giro. «Es impresionante cómo se da la vuelta con el balón», asegura Kiko. Al ex futbolista del Atlético, que ahora ejerce como comentarista televisivo, le sigue impresionando cómo puede ser más rápido en el movimiento con la pelota que sus marcadores sin ella. «Es una cosa increíble. Está siendo el mejor. Esperemos que sea así, que se lleve el mejor jugador de la Eurocopa y nosotros la ganemos», reconocía Morata tras derrotar a Turquía.

Iniesta es uno de los supervivientes del primer gran triunfo de España, uno de los capitanes. Ya en aquella Eurocopa de 2008 fue el único futbolista que fue titular todos los encuentros. Incluso el tercero ante Grecia, cuando Luis Aragonés dio oportunidades a los suplentes. Entonces aún no tenía canas y conservaba un poco más de pelo. Era uno de los jóvenes, pero ya tenía peso en el equipo. Ahora es uno de los ejemplos para los nuevos. «Siempre intento tener responsabilidad en el juego», asume. Pero él continúa sin darse importancia. «La gente ha valorado que sea yo el que está aquí», decía después de recibir el premio al mejor jugador del encuentro. «Pero mi concepto del fútbol no cambia. Este trofeo lo podemos dividir entre todos los del equipo», aseguraba.

«Es difícil describirle con una palabra por todo lo que ha conseguido y por cómo ha comenzado el torneo. Estamos satisfechos con el juego que está desarrollando el equipo y él personalmente. Está deslumbrando a todos en cada partido. Tener un jugador como él en este estado de forma es muy importante para el equipo», confesaba ayer Azpilicueta.

Su trabajo, y el del resto de los centrocampistas, ha cambiado. «Tenemos que buscar el juego entre líneas y no venir tanto a recibir el balón. Cuando el rival se encierra, te frustras un poco y vas atrás para sentirte más partícipe del juego. Hemos intentando romper ese esquema, perder algo más ese toque, buscar más profundidad y llegar más arriba», explicaba ayer Cesc Fábregas. «Las llegadas nuestras y de los laterales son muy importantes porque si no te quedas muy atascado con gente detrás del balón», añadía.

Iniesta carga, como muchos otros jugadores de la Roja, con el peso del Mundial de Brasil. «Fue una decepción para todos: jugadores, afición, todo el país. Ninguno pensaba terminar el Mundial de esa forma. Pero la respuesta está siendo muy positiva en estos dos partidos. Las sensaciones son muy positivas», asegura.

Iniesta no necesita el gol para hacerse imprescindible. Sólo ha marcado 13 en sus 111 partidos con España. Pero su juego es otra cosa. Se ha ido retrasando hasta encontrar un nuevo lugar en el campo. Y ese cambio en su posición es uno de los motivos para que Del Bosque dude de la necesidad de poner un doble pivote. La pareja que formaban Busquets y Xabi Alonso daba seguridad al equipo, pero entonces Iniesta era casi un delantero más. Ahora, la entrada de Bruno obligaría a Iniesta a jugar más adelantado. Pero Vicente lo quiere en su sitio.