Fórmula 1

Promesas incumplidas

Desde que Fernando Alonso fichara por Ferrari en 2010, la relación del departamento técnico de la escudería con el asturiano no ha sido todo lo cordial que se suponía debido al desencanto generado por el pobre rendimiento de los coches. El presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo, prometió cambios desde el principio, pero estos fueron llegando con cuentagotas. Primero cayó el estratega Chris Dyer, luego salió del departamento de diseño Aldo Costa, pero la deseada renovación técnica que Alonso pedía nunca terminaba de llegar. A todo esto se sumaron los fallos en el túnel de viento y hasta este mes no parece que se hayan solucionado los problemas.

A nivel político, la cúpula de Ferrari tampoco ha sabido moverse y, sin ir más lejos, permitió que Pirelli cambiara los compuestos para volver a una configuración que favoreció a RedBull, dicho por el propio Adrian Newey. Lo último ha sido dejar escapar a la mano derecha del propio Newey, Peter Prodromou, que estará en McLaren en 2015.

Alonso, después de confirmar el subcampeonato en Austin, espera encontrarse «mejor en Brasil, menos cansado», y advirtió de que no irán allí «sólo por diversión». «Estoy cansado. No he tenido la adecuada preparación física para Estados Unidos. Estuve una semana en el sofá, con dolores de cabeza, y un poco estresado todo el fin de semana», confesó el doble campeón mundial a ESPNF1.

Alonso afronta con optimismo el Gran Premio de Brasil, el último del Mundial. «Espero encontrarme un poco mejor en Brasil, menos cansado, disfrutar un poco más del fin de semana. Pero hay algunos objetivos por los que luchar en el campeonato de constructores, así que no iremos allí sólo por diversión». «Hay mucho estrés y mucha presión para el equipo este fin de semana y vamos a intentar hacer todo lo que podamos», anticipó el piloto.

La escudería italiana está ahora a 15 puntos de Mercedes en la lucha por el segundo puesto.