Copa del Rey

0-1: Un equipo sin resquicios

El Real Madrid vuelve a ganar al Espanyol. Tras dominar y algo cansado, aguantó el resultado al final

Benzemá celebra con Ronaldo, Vieira (d), y Di María  el gol que ha marcado
Benzemá celebra con Ronaldo, Vieira (d), y Di María el gol que ha marcado

El Madrid va sumando partidos en enero y va sumando victorias. Después de remontar en Liga, se ha convencido de que todos los objetivos están a su alcance y de que hay que superar este maratón de este mes sin pérdidas reseñables. En ello está, de manera impecable. Con días excepcionales, como contra el Betis, y días en los que los partidos se le hacen más largos, como el de anoche en Barcelona. Durante casi todos los minutos, jugó bien y muy confiado, pero se le empiezan a hacer largos tantos encuentros sin parar. El Espanyol le propuso, ya en la segunda mitad, un cambio de carreras, y el Madrid acabó exhausto. Pero salvó el resultado y muy mal tendría que darse en la vuelta para que no estuviera en semifinales. Ancelotti está preocupado por la suma de minutos y pide efectividad antes que cualquier otra cosa. Y los suyos están cumpliendo. Como han mejorado mucho en la zona defensiva, se sienten seguros con ventajas mínimas y esa confianza les hace sentirse inabordables hasta cuando el agotamiento les obliga a dar un paso atrás.

Cuando perdió parte de la solidez y los locales apretaron, creyeron en dos jugadas que podían llegar al Bernabéu con un resultado no desfavorable. Pero Casillas, que nació para protagonizar jugadas como esa, desbarató el uno a uno contra Córdoba y ya al final, el Madrid puso un muro en el que rebotaban los tiros contrarios. Fue el momento más valiente de los de Aguirre. Igual que pudieron marcar, pudieron morir, porque darle contras al Madrid es como apostar a perder. Si el Espanyol llegó con vida a los últimos instantes fue porque Cristiano Ronaldo no acertó con la portería de Casilla. El portugués lo buscó con la insistencia de siempre, pero no tenía la puntería de otros días. Tampoco le encontraron Benzema y Arbeloa en dos jugadas en las que el Madrid pudo cerrar la eliminatoria.

El delantero francés lleva el nueve y los más académicos no entendían hasta hace poco que un futbolista con ese número no metiese más goles. Ahora parece dispuesto a convencer también a ésos, que a los otros, a los que aprecian su juego entre líneas, ya los tiene de su parte. Ha superado los cien goles con el Madrid en el mismo número de encuentros que Higuaín y ayer marcó un tanto de delantero puro. En el área pequeña se aprovechó de un primer remate de Bale.

Todo nació en un centro de Arbeloa por la derecha. El lateral tiene que competir con Carvajal en ese puesto y no piensa quedarse atrás. Si algo le define es su capacidad para afrontar retos. Se decía que la banda derecha del Madrid era la más débil ofensivamente de las dos, pero ayer Arbeloa puso el centro del tanto y en la segunda parte se pareció al futbolista del día del Galatasaray: ofensivo, encontraba huecos por el interior. Cualquier subida de Arbeloa es peligrosa, por inesperada.

El Madrid estuvo muy cómodo durante la primera mitad y sufrió algo más en la segunda, pero casi nunca se rompió y cuando parecía que le iba a pasar, Ancelotti hizo un cambio que se va a repetir varias veces esta temporada con los marcadores ajustados y el rival apretando: quitó a Di María y juntó a Illarramendi y a Xabi Alonso en el centro. Con eso, esperaba romper la dinámica en la que se había metido el partido, ya roto, yendo y viniendo, y su equipo algo más preocupado que los minutos anteriores. Hubo una diferencia en el cambio: era Xabi el que saltaba, no Illarramendi, que ayer fue titular. No llama la atención como Xabi porque aún le faltan personalidad y cambios de juego tan decisivos, pero en lo que hace, en el apoyo a sus compañero y en el equilibrio táctico, no se permite fallos.

Lo que ya no varía es el sistema de juego. Con Di María o con los dos mediocentros, también cuando salió Isco. El 4-3-3 convence definitivamente al entrenador y los resultados le están dando la razón. Es el sistema en el que mejor se desenvuelven dos de los hombres fundamentales: Di María, que volverá el próximo sábado al Santiago Bernabéu sin nada que reprocharse, y Modric. Del croata, poco más se puede decir: que cuando se pone a jugar, el Madrid aumenta su ritmo vital y el rival ve que se le escapa el partido. Ayer lo decidió Benzema y resistió el Madrid al final. Una victoria más, un partido menos.

- Ficha técnica:

0 - RCD Espanyol: Kiko Casilla; Raúl Rodríguez, Sidnei, Héctor Moreno, Capdevila; Víctor Sánchez, Abraham; Lanzarote (Álex Fernández, min.46), Pizzi (Stuani, min.89), Torje (Jhon Córdoba, min.75) y Sergio García.

1 - Real Madrid CF: Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Modric, Illarramendi, Di María (Xabi Alonso, min.72); Bale (Jesé, min.90), Cristiano Ronaldo y Benzema (Isco, min.76).

Goles: 0-1, min.26: Benzema.

Árbitro: Clos Gómez (colegio aragonés). Amonestó a Sergio Ramos (min.72), Víctor Sánchez (min.83), Capdevila (min.90).

Incidencias: partido correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio de Cornellà-El Prat ante 30.837 espectadores.