0-5 El Madrid juega al fútbol

Cristiano Ronaldo celebra el gol de su equipo ante el Valencia
Cristiano Ronaldo celebra el gol de su equipo ante el Valencia

En 45 minutos demostró el Madrid en Mestalla que no necesita la colaboración del árbitro para ganar al Valencia, ni las ocurrencias de Mourinho, con sus filias y sus fobias, para demostrar que las conquistas del curso anterior no fueron casuales. Cuando el entrenador alinea a los buenos y no los coarta, cuando les da libertad para exprimir el talento, «salgan y jueguen», que hubiese dicho Molowny, cuando envuelve los partidos de normalidad y entierra el hacha de las peleas callejeras, el equipo responde. Jugó Casillas, el titular, también Ronaldo y el mejor Di María. Sin experimentos, sólo con el fútbol que encierra su contraataque, en el descanso ganaban 0-5.

La afición de Mestalla recibió al Madrid encendida por el partido de ida de la Copa, endemoniada por los fueras de juego de Soldado que no fueron, por el penalti de Carvalho a Jonas que sí fue y por cuitas de tiempos pretéritos, cuando Mijatovic dejó atrás el Turia por 1.250 millones de pesetas. Así empezó el partido, con la grada entregada a su equipo y confiada en una revancha que quizá se produzca el miércoles. Ayer no fue posible.

En plena tempestad ambiental, Higuaín tiró fuera el primer gol. Oportunidad clarísima en el minuto 8; sólo uno después ya no falló. El manual del contragolpe que se antojaba perdido lo recuperaron Özil, Di María y el «Pipa» para que éste hiciera el 0-1. En fútbol, la mejor manera de tapar bocas, aunque las circunstancias y la competición sean diferentes, es con goles, medicina infalible. A esa tarea se entregó el Madrid en cuerpo y alma hasta dejar al Valencia retratado y en mantillas.

El primer tanto lo encajó la afición con sorpresa; el segundo, de Di María, con estupor, y los siguientes, con perplejidad y un justificado cambio de dirección en las protestas. El Madrid dejó de escuchar la música de viento, dirigida ahora hacia Gago, perdido como todo su equipo en medio del vendaval desatado por el adversario más detestado.

Banega intentaba sostener al Valencia, pero no podía. Le superaban en ideas, en garra y en número. El Madrid practicaba el contragolpe con una destreza añeja, recuerdo de tiempos mejores, de cuando el fútbol evitaba en lo posible los debates callejeros suscitados por Mourinho.

«Mou»... Recuperó la cordura y el equipo, la estabilidad, la normalidad, que en el caso de este bloque son múltiples virtudes; la principal, la pegada. Contaba para ello con Cristiano, titular, no castigado, y Cristiano, que ya había regalado medio gol a Di María en el 0-2, descubrió la fragilidad defensiva de los colegas de Diego Alves. Los aturdió, secundado por Özil, ese genial pasador, por Di María, de regreso al espectáculo, por Khedira, Alonso e Higuaín, y por una defensa que, aunque poblada de reservas, dio la talla, como el indiscutible Casillas.

Dos de Cristiano y otro de Di María, 0-5 en el descanso. Un contraataque tras otro; arrancadas veloces, toques de precisión y llegadas magistrales. Mestalla empezó a vaciarse. A Valverde le salió todo al revés y hubo quien se acordó de Pellegrino. Tampoco es justo. La diferencia la estableció el Madrid, tan parecido a sí mismo, a lo que tiene que ser, que la sideral desventaja con el Barça tendría que provocar indignación por todo lo que se ha hecho mal hasta ahora. No obstante, la batalla, una vez perdida la Liga (palabras de «Mou»), se centra de inmediato en la Copa y a medio plazo en la «Champions». Por lo visto ayer, el Valencia está obligado a un cambio radical si quiere recuperar prestigio y continuar en la Copa, que ya tiene perdida por 2-0.

En este encuentro no tuvo oportunidad Soldado de reclamar ni un fuera de juego. No tocó el balón. No le llegó. Su equipo se rompió en el centro del campo, abrumado por Alonso y Khedira, por la renovada ambición y el acierto de Di María, por las ayudas de Özil, por el compromiso general y porque desde el minuto 9 todo marchó sobre ruedas.

En la segunda mitad introdujo cambios Valverde, y el Valencia pareció más sólido, probablemente porque el Madrid levantó el pie. En esta parte trabajó más Casillas, notable, que Alves. Piatti lanzó al travesaño y Coentrao despejó un balón en la raya. La sentencia se produjo antes del descanso y, con el partido ganado, «Mou» dio descanso a Xabi Alonso, a Khedira y a Özil. El miércoles apuntan a titulares, como Cristiano y Casillas. Este partido ha sido un paréntesis en una Liga aún calamitosa. Ahora manda la Copa.

Ficha técnica:

0 - Valencia: Diego Alves, Ricardo Costa, Rami, Víctor Ruiz, Guardado, Banega, Gago (Barragán, m.46), Tino Costa, Piatti (Bernat, m.77), Soldado (Valdez, m.65) y Jonas.

5 - Real Madrid: Casillas, Arbeloa, Varane, Albiol, Coentrao, Xabi Alonso (Essien, m.63), Khedira (Callejón, m.74), Ozil (Modric, m.67), Di María, Cristiano Ronaldo e Higuaín.

Goles: 0-1, m.9: Higuaín. 0-2, m.35: Di María. 0-3, m.36: Cristiano Ronaldo. 0-4, m.41: Cristiano Ronaldo. 0-5, m.44: Di María.

Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes (colegio cántabro). Amonestó por el Valencia a Jonas, Gago y Banega y por el Real Madrid a Arbeloa, Coentrao, Di María y Essien.

Incidencias: partido disputado en Mestalla ante 40.000 espectadores, de los que muchos abandonaron el estadio en el descanso.