Ancelotti sube en Bolsa

Desde la tranquilidad ha dado la vuelta a una situación límite. Los futbolistas creen en él

El técnico italiano del Real Madrid, Carlo Ancelotti (c), celebra el pase del equipo blanco a las semifinales de la Liga de Campeones
El técnico italiano del Real Madrid, Carlo Ancelotti (c), celebra el pase del equipo blanco a las semifinales de la Liga de Campeones

El equipo había ganado al Málaga y seguía enganchado a la Liga mientras esperaba la vuelta de los cuartos de la Liga de Campeones. Debería haber sido un escenario optimista, pero era el pesimismo lo que se extendía por cada rincón del Bernabéu. Modric iba a estar seis semanas de baja, la rodilla de Benzema no mejoraba, Marcelo tenía acumulación de amarillas y el gemelo de Bale se había roto. Cuatro bajas decisivas para derrotar al Atlético que hacían sentir la victoria ante el Málaga como una derrota.

En medio de todo ello y consciente de que la situación estaba lejos de ser la ideal, Ancelotti ya tenía decidido que Ramos sería el sustituto del croata en el derbi e insistía en que lo importante era disfrutar de la vuelta de cuartos y estar en semifinales. No hay muchos mejores en ponerle buena cara a los momentos de tensión, algo a lo que estos días unió también la motivación de sus futbolistas disponibles. Con ellos tenía que jugarse uno de los «match balls» más complicados desde que llegó al Real Madrid, y en un clima que apuntaba al apocalipsis. Ramos jugó de interior y Chicharito marcó el gol de la victoria después de un muy buen partido. Ancelotti le había dado la vuelta a la situación en la noche del miércoles. Ni la Liga ni la «Champions» estaban perdidas y él seguía tan vivo como el equipo. «Los que nos quieren matar nos hacen más fuertes», recordaba.

Sus acciones en Bolsa volvieron a dispararse, como cuando a finales de 2014 el equipo ganaba y ganaba. Él prefería la calma a los halagos y respondía con una sonrisa de incredulidad al ser preguntado sobre si había dado con la tecla definitiva. De sobra sabía que esto no existe en transatlánticos como el Madrid, por rachas como la que llegó justo después de Navidad.

Sin cuatro titulares, el madridismo se sentía contra las cuerdas esta semana, algo que el vestuario transformó en motivación. Una plantilla a la que el técnico tiene enamorada, como se pudo ver en los mensajes que Ramos y Casillas lanzaron después del 1-0 al Atlético. «Me gustan los entrenadores que son buenas personas, valientes y con huevos», lanzaba Sergio, feliz tras haber cumplido en el centro del campo. «Nos hemos rearmado», añadía el portero, que vivió una noche más tranquila de lo que esperaba. Los futbolistas están convencidos de que Ancelotti tiene que ser su entrenador y se han unido en torno a él para afrontar lo que queda. Todos creen en su método: los titulares y también los menos habituales. Chicharito brilló y Coentrao cumplió. Ancelotti nunca descarta a nadie que está con él y sabe cómo pedir un esfuerzo extra en cada momento.

El Manchester City tiene un contrato esperando a que el italiano lo firme y lo va a esperar hasta el último día de este mes. Él nunca ha tenido prisa por renovar, consciente de que en su oficio sólo el hoy es algo seguro. Se intuía un escenario de tierra quemada si el Atlético volvía a ganar en el Bernabéu, pero lo que salió de la noche europea fue un Madrid reforzado moralmente y clasificado para sus quintas semifinales consecutivas, algo que el club blanco no conseguía desde 1960. Era la época en al que el club encadenó las cinco primeras Copas de Europa. En el vestuario prefieren ir paso a paso y pensar sólo en el siguiente: la ida de semifinales la primera semana de mayo. Una cita para la que Bale y Benzema deberían estar disponibles.

Chicharito y James, en el once ideal

Dos de los grandes protagonistas del pase del Real Madrid a semifinales fueron incluidos por la UEFA en el once ideal de la vuelta de cuartos de final. Junto a James y Chicharito aparece el guardameta atlético Oblak, Jordi Alba, Neymar y Juan Bernat, entre otros. Tras su gol de ayer, el delantero mexicano ocupó la mayor parte de las portadas de su país y recuperó la popularidad que tuvo en sus mejores momentos en el Manchester United. «¡Chicharazo!», «El gol de su vida», «¡Olé!» o «Éxtasis», son algunos de los titulares de la prensa de su país, entregado a uno de sus héroes.