Bartomeu no evita el banquillo

La Audiencia rechaza el recurso con el que pretendía no ir a juicio por corrupción entre particulares en el fichaje de Neymar porque su intervención en la contratación fue «nítida».

Bartomeu y Neymar, en una imagen de archivo
Bartomeu y Neymar, en una imagen de archivo

La Audiencia rechaza el recurso con el que pretendía no ir a juicio por corrupción entre particulares en el fichaje de Neymar porque su intervención en la contratación fue «nítida».

El presidente del Fútbol Club Barcelona, Josep Maria Bartomeu, tendrá que sentarse finalmente en el banquillo por las irregularidades en el fichaje de Neymar. La Audiencia Nacional ha rechazado el último recurso, con el que el mandatario blaugrana pretendía evitar el juicio, al concluir que su intervención en esa contratación (como vicepresidente deportivo) fue «nítida» y que la posible comisión de un delito de corrupción entre particulares «es evidente». La decisión de la Sección Cuarta del citado tribunal confirma la que ya tomó en su día en el mismo sentido el magistrado José de la Mata, quien sí advirtió indicios suficientes contra el presidente culé pese a que la Fiscalía no le acusa. Sí lo hace –y precisamente por eso tendrá que ser juzgado– el fondo brasileño DIS, que poseía el 40% de los derechos federativos del jugador y que se siente engañado por el Barcelona y por el Santos, por ocultarle supuestamente el coste real del traspaso (lo que supuso que cobraran 6,8 millones en lugar de los diez que le correspondían). DIS reclama para Bartomeu una condena de cinco años de prisión y una multa de 195 millones de euros, la misma que pide para el ex presidente blaugrana Sandro Rosell.

En su resolución, la Audiencia Nacional rechaza los argumentos esgrimidos por la defensa del mandatario culé, que asegura que se le acusa «única y exclusivamente» en razón del cargo que ocupaba en 2011, cuando el Barcelona pactó el traspaso con la familia de Neymar. Pero el tribunal, que preside la magistrada Ángela Murillo, recuerda que Bartomeu ostentaba entonces «responsabilidades directivas en el ámbito deportivo, al igual que el presidente Rosell» y considera que ambos participaron en la contratación, «tomando los dos la decisión» de firmar con Neymar un contrato para asegurarse su fichaje en 2014, cuando quedaba libre, con una cláusula de penalización de 40 millones en caso de incumplimiento. En ese contrato estaba la firma de Bartomeu junto a la de Rosell en representación del club catalán.

El acuerdo se rubricó, subraya la Audiencia Nacional, tanto a espaldas de la Junta Directiva del Barcelona como del Santos (al que pertenecía el jugador hasta julio de 2014) y de DIS, «alterando el libre mercado de fichajes de futbolistas», infringiendo la normativa FIFA al respecto (que impide cerrar el fichaje de un jugador con más de seis meses de contrato en vigor por delante) e impidiendo así que Neymar entrase en el mercado de la libre competencia, lo que frustraba las expectativas del fondo brasileño de obtener un mayor pellizco por el traspaso.

Bartomeu no estará solo en la vista oral. Junto a él serán juzgados, además de Rosell, el propio Neymar (para quien la Fiscalía pide una condena de dos años de prisión y una multa de diez millones de euros); el Barcelona, el Santos y N&N (la empresa de la familia Neymar) como personas jurídicas; y el ex presidente del club brasileño Odilio Rodrigues. Ahora, el juez De la Mata abrirá juicio oral y será la Sala de lo Penal la que fije la fecha del juicio.