Carrasco, goles y pases de la mano de Simeone

El belga ha marcado dos tantos en la Champions y tres en la Liga, en su máxima expresión como futbolista. Su progresión es constante

Carrasco intenta el regate ante un defensor del Rostov en el partido en Rusia. El belga se ha convertido en el estilete del equipo de Simeone

Yannick Carrasco llegó al Atlético sin hacer ruido hace quince meses. El club rojiblanco pagó 15 millones por el 75 por ciento de sus derechos al Mónaco. Tenía 21 años, firmó por cinco temporadas y aterrizaba en Madrid después de hablar con Simeone. Quería saber cuál iba a ser su papel. Contaba con el aval de Caminero . «Es un jugador de una enorme proyección y que tiene un futuro increíble. Es un futbolista con una gran velocidad, excelente en la conducción del balón y con un gran disparo», dijo el director deportivo rojiblanco cuando se concretó su fichaje.

Y el tiempo le ha dado la razón. Simeone quería a Gaitán en esa posición, pero el Benfica no vendió –el argentino llegó con un año de retraso al Manzanares– y a Carrasco le tocó el papel de ser un abrelatas por la banda. Le costó ganarse el puesto, nunca era fijo en las alineaciones, pero poco a poco fue entendiendo el engranaje del Atlético. Asumió que para ser titular con Simeone no sólo había que mirar a la portería contraria y aceptó que el trabajo, la presión y las ayudas defensivas eran compatibles con sus regates, su velocidad, sus disparos y sus pases al compañero.

Un reto que afrontó con la determinación de que al final acabaría por convencer al entrenador. Jugó 29 partidos en la Liga, marcó 4 goles y se granjeó el cariño de los aficionados. Fue el autor del gol del empate en la final de Milán ante el Real Madrid, en un partido en el que no fue titular porque Simeone fue conservador de inicio y prefirió fortalecer el centro del campo.

La situación ahora ha cambiado. Se habló de su posible salida el pasado verano tras la llegada de Gaitán, pero Simeone decidió que se quedase. Y no se equivocó el argentino porque Carrasco ha explotado. Se ha convertido en el jugador de moda. Le marcó tres goles al Granada; antes, uno al Bayern, y el miércoles firmó la victoria en Rostov.

Simeone le ha pedido que dispare más, que tiene «buena patada», y así lo hace Yannick. A veces peca de individualista y no elige la mejor opción, pero en el frente del ataque se mueve con mucha soltura. Suele empezar en la izquierda, donde forma un triángulo mágico con Filipe Luis y Koke, pero con libertad para cambiar de banda.

Estamos ante su mejor versión y, como afirma Simeone, «es un jugador muy completo, tiene gol y desborde. Llegó muy jovencito y con ganas de mejorar». Y así está sucediendo este curso.