Champions League

El Sevilla sufrirá en Leicester

Los de Sampaoli controlaban la eliminatoria a placer hasta que Vardy marcó a un cuarto de hora para el final. Sarabia y Correa hicieron los goles locales.

El centrocampista francés del Sevilla FC Steven N'Zonzi lucha el balón con Riyad Mahrez, del Leicester
El centrocampista francés del Sevilla FC Steven N'Zonzi lucha el balón con Riyad Mahrez, del Leicester

Los de Sampaoli controlaban la eliminatoria a placer hasta que Vardy marcó a un cuarto de hora para el final. Sarabia y Correa hicieron los goles locales.

Soñaba con un resultado mejor el Sevilla y se hizo acreedor a él ante un Leicester ramplón. El favorito va ganando, y eso es lo importante, por más que el gol encajado parezca una mácula. Que lo es, pero no debe cambiar lo esencial: son muy superiores estos españoles, que fallaron un penalti y tocaron dos palos, a estos ingleses y deben ahora refrendar su clasificación. La respuesta será dentro de tres semanas, si bien la espera no debe desatar nervios.

Sampaoli sorprendió con un 4-4-2 clásico, con Vitolo y Sarabia en los costados actuando a pierna cambiada y Correa como escudero de Jovetic en vanguardia. El ex del Getafe, tantas veces suplente de lujo, honró la camisola de titular al protagonizar las dos primeras acciones de peligro, un tiro lejano que lamió la cruceta y una carrera rauda en pos de una pelota que a punto estuvo de quedarse suelta por mor de una mala cesión de Morgan a su portero. Fue un Sevilla consciente de su superioridad el que saltaba a la pradera de Nervión y lo plasmaba con un dominio que comenzaba a ser abrumador cuando acaeció el primer gran suceso de la noche.

La pareja de centrales del Leicester, Huth y Morgan, parece llegada desde los años setenta por el túnel del tiempo: dos tipos entraditos en kilos cuya única virtud es su falta de complejos a la hora de sacar a pasear la «segadora». El primero dejó caer un balón llovido y se lanzó contra Tucu Correa, muy vivo en el control. Turpin señaló penalti y, tras un conciliábulo con media docena de compañeros, el mismo Correa cogió el balón... para lanzarlo manso a las manos de Schmeichel.

La impenetrabilidad de la portería inglesa en ese primer tramo no cambió el plan local. «Ya entrará», debieron pensar los once sevillistas, quienes se veían ganadores en cada duelo y con más calidad que el rival. La que destiló, por ejemplo, Vitolo al no resolver de cualquier manera un rondo en el área del Leicester, sino recomenzando la acción de ataque hasta que entró Escudero por el espacio que él había generado. El centro del vallisoletano lo remató Sarabia con un frentazo al palo largo. Lo más difícil, ponerse por delante, ya estaba hecho.

Permitirán la perogrullada de afirmar que sólo un gol del Leicester podía aguar la fiesta, pero es que nadie alcanzaba a entender cómo iba a romper el equipo de Ranieri la afonía que arrastran desde 2016: no han gritado gol ni una vez en la Premier en lo que va de año. Mientras el balón ruede, puede colarse en una portería pero sólo lo ineluctable de las leyes de la probabilidad impedían afirmar que era imposible que Sergio Rico recogiese el balón de las redes. Más que rudimentario, el fútbol de ataque de los isleños es troglodita.

El plan de Ranieri consistía en no salir goleado del Pizjuán y no iba a hacerle cambiar el paso un golito de desventaja. Encajó el 1-0 con setenta minutos por delante y avanzaba la segunda parte sin que ordenase cambio alguno, ni de hombres de ni de actitud. Ndidi, pese a todo, ensayó de volea el primer disparo a puerta Leicester, muy centrado, justo antes de que Nasri viese el desmarque de Vitolo y el canario, sin ángulo, rematase al poste. Se llevaban cinco minutos del segundo tiempo y comenzaba la segunda gran andanada del Sevilla, que perdía a Lenglet, lesionado.

Voluntarioso como un cadete en las trincheras, Correa buscó el gol con denuedo y lo terminó encontrando gracias a Jovetic, un artistazo. El montenegrino bajó un balón largo de N’Zonzi, atrajo para sí a los dos centrales y sirvió al tucumano, al que vio llegar por el retrovisor, con el exterior. Un obsequio para que su compañero estampase la pelota en el techo de la malla. Ahí sí se animó el Leicester a atacar y encontró el petróleo que no mereció, diana en su primera acción trenzada. Drinkwater irrumpió desde la izquierda y halló solo a Vardy, muy hábil en la ganancia de la espalda de Carriço. Sacó su bolita en el bingo el rival, un accidente que puede ocurrir pero que no resta favoritismo al Sevilla, aunque complicará la vuelta. Nadie dijo que sería fácil, pero hasta puede que lo termine siendo.

- Ficha técnica:

2 - Sevilla FC: Sergio Rico; Mariano, Rami, Lenglet (Carriço, m.55), Escudero; N'Zonzi, Nasri; Sarabia, Vitolo, Correa (Iborra, m.63); y Jovetic.

1 - Leicester FC: Schmeichel; Simpson, Huth, Morgan, Fuchs; Drinkwater, Ndidi, Albrighton (Amartey, m.88), Mahrez; Vardy y Ahmed Musa (Gray, m.57).

Goles: 1-0, M.25: Sarabia. 2-0, M.62: Correa. 2-1, M.73: Vardy.

Árbitro: Clément Turpin (Francia). Amonestó a los locales Escudero (m.77) y Carriço (m.92).

Incidencias: Partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante cerca cuarenta mil espectadores.