El fiscal pide dos años y tres meses de cárcel para Bartomeu y más de siete para Rosell

Josep Maria Bartomeu, en una imagen de archivo
Josep Maria Bartomeu, en una imagen de archivo

Todas las vicisitudes relacionadas con los contratos y pagos efectuados por el Barcelona en el fichaje de Neymar pueden hacer que Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu acaben en prisión. El fiscal no tiene dudas de que la multiplicidad de contratos causó un claro perjuicio económico al Barcelona y al fisco español, pues dejaron de ingresarse a la Hacienda Pública 12,3 millones de euros en impuestos. Por estos hechos, José Perals solicita siete años y medio de prisión y multa de 25,l1 millones de euros para Rosell, al que imputa dos delitos contra la Hacienda Pública y otro societario, y dos años y tres meses de cárcel para Bartomeu por un delito fiscal, así como una multa de 3,8 millones. Además, reclama que el ex presidente y el Barcelona indemnicen al fisco, en concepto de responsabilidad civil, con 9,5 millones. Y que el actual mandatario y el club hagan lo propio por valor de 1,9 millones.

En su escrito presentado ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, donde solicita la apertura de juicio contra Rosell y Bartomeu, el fiscal realiza un minucioso relato de todo lo relacionado con el fichaje de Neymar desde el año 2011, cuando Rosell inició las negociaciones para incorporarle en 2014 al finalizar su contrato con el Santos. El Barcelona y los representantes de Neymar llegaron al acuerdo de que el club español abonaría al futbolista 40 millones de euros como prima de fichaje, «y teniendo en cuenta que no adquiriría la condición de ‘‘free agent” hasta el año 2014, acordaron abonarle ese mismo año 2011, como anticipo, 10 millones para asegurar el fichaje posteriormente, en 2014».

Por el pago de esos diez millones, ingresados en una sociedad del jugador y de su padre, que se creó tres días después de firmar el primero de los dos contratos, el Barcelona «no practicó la retención del Impuesto sobre la Renta de los No Residentes (IRNR), siendo el tipo de gravamen para el año 2011 del 24%, por lo que debería haber retenido e ingresado en la Hacienda Pública la cantidad de 2.400.000». Esta falta de retención se realizó por parte del Barcelona «a instancia del presidente», Rosell, «quien había dirigido las negociaciones para contratar al futbolista, con la finalidad de abaratar los costes de la operación y a pesar de que tenía conocimiento del riesgo fiscal que entrañaba». Según el fiscal, ese contrato se hizo con la intención clara de «ocultar la operación y eludir el pago de los impuestos que debía abonar el Barcelona».

En 2013, Rosell y Bartomeu, entonces vicepresidente y director del área deportiva del club, decidieron adelantar el fichaje de Neymar sin contar con la autorización de la junta directiva del club. El jugador tenía que rescindir el contrato con el Santos hasta 2014, al que tuvieron que pagar otros 17 millones. Por ello, sostuvieron que el fichaje costó 57,1 millones, que no superaba el tope de los 70 fijados para la temporada 2013/2014. Sin embargo, el fiscal considera que hay claros indicios de que esa incorporación fue mucho más gravosa y que ocasionó un claro «perjuicio al club», que seguía un «plan estratégico de control de los gastos para reducir su deuda». Para evitar ese control y «ocultar el coste real del jugador», Rosell ideó fragmentar el pago en diversas partidas, mediante una serie de contratos con el Santos y con tres sociedades de Neymar y su padre. «La finalidad de la utilización de dichas sociedades era aparentar que los pagos obedecían a operaciones mercantiles entre sociedades, y, además, fragmentar la verdadera retribución del jugador para mantenerla oculta. En realidad, dichas entidades únicamente operaban como intermediarias en los pagos satisfechos por el Barcelona en concepto de retribuciones laborales por derechos» correspondientes al jugador. Por distintos conceptos, el Barcelona abonó al Santos 25.171.000 euros, por lo que la contratación final del jugador ascendió «como mínimo», en un principio, a 71.999.485 euros, que pueden llegar a 76,79 millones por un amistoso comprometido y la clasificación del jugador en el Balón de Oro. Y habría que añadir los pagos satisfechos en 2014. De esta forma, concluye el fiscal en el apartado relacionado con el costo del fichaje del jugador, «las cantidades para la adquisición del jugador Neymar Jr. estipuladas en los tres años, 2011, 2013 y 2014, ascienden, como mínimo, a la suma de 83.371.000 euros».