Guardiola elige al Bayern

Pep dirigirá al conjunto alemán a partir de julio, pese a tener ofertas más importantes. Firma hasta 2016

Imagen de archivo de Guardiola
Imagen de archivo de Guardiola

Madrid- «Sí, es correcto. Ha firmado hasta 2016», decían por teléfono desde las oficinas del Bayern Múnich, siempre con la característica educación alemana, poco después de las cinco de la tarde, cuando el rumor ya era imparable y empezaba a dejar de ser un rumor para convertirse en una realidad que el propio club confirmaba en su Twitter: Guardiola será el entrenador del mejor equipo de Alemania a partir de julio. Un bombazo. La noticia del verano adelantada al invierno. «Entrenaré la próxima temporada, pero todavía no sé dónde», había dicho Pep durante la entrega del Balón de Oro, su última aparición pública. Mentira piadosa, porque sí lo sabía. «Se firmó antes de Navidad, sobre el 20 de diciembre», desveló ayer su representante, Josep María Orobitg, a Efe. Mentirijilla también la del Bayern, que el martes desmintió la llegada de Pep. «No tiene ningún sentido, hablaremos con Heynckes, nuestro único contacto», dijeron desde el club. Pero Heynckes, el actual técnico, ya les había dicho en diciembre que le dieran un poco de tiempo para pensarse una renovación, que su futuro cercano era más bien la retirada (este año cumple 68) y que por él no esperaran. Y no lo hicieron. La operación fue rápida. «Le hemos ido pasando ofertas. El Bayern no es el equipo que más dinero ofrecía», continuó Orobitg. Atrás quedan todas las informaciones que lo vinculaban con los clubes importantes del mundo, sobre todo de la «Premier». Según «The Sun», el Chelsea le había hecho una oferta de 65 millones por tres años. «Algunas ofertas y reuniones eran verdad y otras no», aseguró Orobitg. En los tiempos modernos la información es imparable por las redes sociales, que ayer llegaban a situar a Raúl (sí, el Raúl del Madrid) como segundo entrenador de Guardiola. Está descartado. Al final, el premio ha sido para el Bayern, la Bundesliga y el fútbol alemán, y la «Premier» «lloraba» ayer por la decisión del entrenador español. Si finalmente José Mourinho acaba volviendo a Inglaterra, no habrá un cara a cara como el que se vivió en España entre ambos técnicos.

«Nos alegra enormemente poder contar con un técnico cómo Guardiola. Ha habido muchos clubes interesados, pero al final ha ganado el Bayern», decía el club bávaro en una nota. «Lo ha elegido por su organización, por las posibilidades que ve en él y por sus futbolistas», desvelaba el agente del técnico. El Bayern Múnich es uno de los colosos de Europa, un club que ha ganado cuatro Copas de Europa, aunque la última vez fue en 2001. Está saneado –como casi todos los de Alemania–, aunque puede hacer fichajes como el de Javi Martínez por 40 millones, el más caro en la historia de la Bundesliga; y además cuenta con unas instalaciones muy similares a las del Barcelona, incluida una residencia para los jóvenes futbolistas que tienen su vivienda lejos de la Ciudad Deportiva.

Porque de la cantera (siempre básica para Pep) del Bayern han salido en los últimos años figuras como Lahm, Schweinsteiger o, más recientemente, Müller, Kroos, Badstuber o Alaba. Guardiola puede añadir el juego de posición con el que triunfó en el Barcelona al clásico fútbol más físico alemán, que en los últimos tiempos va dejando paso al toque, como se puede ver en la propia selección. Löw es un admirador del Barcelona y de «La Roja».

«Va a hacer el fútbol alemán más bonito», reconoce, Karl-Heinz Rummenigge, directivo del Bayern y una de las muchas leyendas del club que se ha rendido a la nueva adquisición. «No puedo más que decir: me quito el sombrero», afirmó Beckenbauer en Sky televisión. La llegada de Guardiola a la Bundesliga, uno de los campeonatos más al alza de Europa después de unos años de bajón, es considerado un triunfo de todo el fútbol alemán. Hasta el Borussia Dortmund, el gran rival del Bayern y actual campeón de la Bundesliga, y uno de los equipos que ha «imitado» el estilo del Barcelona, ha felicitado a su «enemigo»: «Es increíble. Felicitaciones al Bayern por el golpe que ha conseguido. Eso se debe reconocer sin envidia», asegura el presidente. «El Bayern será el ombligo del mundo», podía leerse en la Prensa. Guardiola ya conoce el banquillo del Allianz. Se sentó en él en la Copa Audi (el torneo del Bayern), en 2011. Dos años antes no pudo hacerlo en la «Champions» porque en la ida de cuartos fue expulsado. A partir de julio, será su nueva casa.