Un empate que sabe bien

Un gran Madrid en la primera parte fue igualado por los goles del Borussia en la segunda mitad. Pasa a octavos como segundo.

No especuló el Madrid, jugó con más alegría que casi nunca, pero pasa a los octavos de la Champions como segundo de grupo. En realidad, esta vez, el pero no es adversativo. Está la competición de tal manera que clasificarse de ese modo te quita de en medio a algunos de los rivales con más nombre. Aunque pierde la ventaja de campo, con vistas al sorteo del próximo lunes, no ser primero puede hasta ser una ventaja para el Real Madrid. Después será cosa del azar, aunque no todos crean en él.

Durante este tramo de la temporada el Madrid ha empatado partidos horrorosos, como aquel que disputó en Varsovia, ha sacado puntos que quizá no merecía y ha seguido sumando. Ayer, sin embargo, empató cuando más méritos hizo para ganar, cuando más disfrutó del fútbol y del placer de jugar con la pelota. Incluso no ganó porque no se echó atrás en los minutos finales.

Fue un gran Madrid sobre todo en la primera mitad, cuando presentó una de sus caras más felices esta temporada, un equipo que buscaba el placer de tocar, de dominar, de buscar apoyos, de ir hacia fuera para entrar por dentro. Daba la impresión de que después de semanas tan duras, del Calderón y el Camp Nou, de aquel gol de Benzema en Lisboa o de recibir al Sporting bajo un chaparrón y llegar al límite, el equipo de Zidane quería pasárselo bien, tener la pelota con mimo y con sentido. Fue un día para que desde la grada se oyesen bastantes «oh», que nacen del instinto, saltan por sorpresa de la boca del espectador cuando ve algo que le sorprende y le maravilla, cuando se lo está pasando bien, cuando la tarde ha merecido la pena. Y no vio una goleada del Madrid, ni siquiera una victoria, qué va: vio a un equipo que quería ganar sin pensar en las consecuencias, que presionó bien y que supo mezclar el fútbol de creación con el contraataque. Otros días se ha visto al Madrid más solidario o al más entregado, al más concentrado, al que más suerte tiene, al que luce la mayor pegada. Ayer, durante la primera mitad, sobre todo, fue el más bonito.

Sin embargo, de nada sirvió, porque el fútbol tiene estas cosas. El Borussia llegó al Bernabéu como el máximo goleador de la competición, como también lo es de la Bundesliga y tampoco estuvo dispuesto a hacer cálculos. Su entrenador mira hacia adelante, salga el tiro por donde sea. Y aunque en la primera mitad fue un equipo disminuido, que sólo pudo correr en momentos anecdóticos, en la segunda quiso el partido y plantó cara, pese a ponerse con dos goles en contra. No le importó, incluso le estimuló, hasta conseguir el empate ya al final del encuentro, quizá porque el destino siempre equilibra y quería hacer pagar al Madrid la moneda con la que tantas veces deja de piedra a sus rivales. El Dortmund celebró el empate a lo grande, con sus aficionados, dando saltos en el césped, mientras la grada se quedaba vacía. Se clasifica por encima del campeón de Europa, sin ganarle, pero sin ser derrotado y dejando la imagen de que más que un equipo es una flecha. No se puede permitir ni un despiste el rival, porque el Borussia vuela. Lo tuvo Marcelo y empató el Madrid.

Pero continúa sin perder y las sensaciones, cada día que pasan, son más buenas. Recupera a los lesionados, los que no juegan hacen esfuerzos tremendos para involucrarse, como Benzema o James, y todo el equipo parece convencido de lo que hace. Con Casemiro en el medio y Varane en plan imperial, durante la primera mitad el Madrid jugó y no dejó jugar. Cuando marcó el segundo se relajó y esperó una contra. Fue cuestión de puntería que no marcara el tercero. No se lo perdonó el Borussia.

- Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Keylor Navas, Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo, Casemiro, Modric (Kroos, m.63), James, Lucas Vázquez, Cristiano Ronaldo y Benzema (Morata, m.85).

2 - Borussia Dortmund: Weidenfeller, Piszcek, Sokratis, Bartra, Schmelzer; Weigl, Pulisic (Reus, m.62); Dembelé, Gonzalo Castro (Rode, m.80), Schürrle (Emre Mor, m.62); y Aubameyang.

Goles: 1-0, m.28: Benzema. 2-0, m.53: Benzema. 2-1, m.60: Aubameyang. 2-2, m.88: Reus.

Árbitro: Szymon Marciniak (POL). Amonestó a Modric (38) y Casemiro (69) por el Real Madrid; y a Sokratis (71) por el Dortmund.

Incidencias: encuentro correspondiente a la última jornada de la fase de grupos de Liga de Campeones, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 79.500 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas en el accidente aéreo del Chapecoense brasileño.