La peor racha de la «era Simeone»

Desde 2010 no perdía el Atlético tres partidos consecutivos

Manquillo estará seis semanas con collarín

Desde que Simeone llegara en diciembre de 2011 al Vicente Calderón, el Atlético de Madrid no encadenaba tres derrotas seguidas. La eliminación en las semifinales de la Copa del Rey ante el Real Madrid (3-0 y 0-2) y la derrota de la última jornada liguera en Almería han dejado a los rojiblancos en una situación inédita en su pasado más reciente. La última vez que el Atlético tuvo tres tropiezos consecutivos fue en 2010, con Quique Sánchez Flores en el banquillo.

Raúl García, uno de los titulares en la vuelta ante el Madrid, es optimista y olvida el clásico «partido a partido» por el que siempre apuesta su entrenador: «Ya hemos pasado página y estamos pensando en lo que nos queda, que es la Liga y la ''Champions''. La verdad es que el equipo está bien. Estamos con confianza para ganar el sábado, hacer un buen partido otra vez y seguir la buena línea de siempre». Para acabar con la racha, llega el Valladolid al Calderón. «Nos quedan 15 finales que tenemos que intentar ganar», asegura Raúl García. La primera será ante el equipo de Juan Ignacio Martínez. El Atlético será el primero de los candidatos al título que juega esta jornada y eso puede suponer una presión añadida para Barça y Madrid.

El Atlético de Simeone sufrió ante el Real Madrid su segunda derrota en una eliminatoria. La anterior fue ante el Rubin Kazan la temporada pasada en la Liga Europa y su poderío en los cruces directos fue la clave en dos de los títulos recientes de los rojiblancos: la Copa del Rey de la pasada campaña y la Liga Europa.

Lo que más preocupa ahora a Simeone es la racha de lesiones que atraviesa el equipo. Villa, Filipe Luis, Tiago, las molestias de Arda y Courtois... Manquillo, el último rojiblanco en caer, sufre una fractura de lámina de la vértebra C7 sin desplazamiento. Tras permanecer en observación desde que abandonase el martes el Vicente Calderón, el jugador se sometió a un TAC, del que se extrajo un diagnóstico que supondrá que tenga que estar «de cuatro a seis semanas» con un «collarín rígido con apoyo mentoniano». El defensa recibirá el alta hoy.