Real Madrid

Más Ronaldo que nunca

Con sus goles, el portugués ha tirado de su equipo en los días más importantes

Con sus goles, el portugués ha tirado de su equipo en los días más importantes.

En del descanso del encuentro de Milán, con el Madrid ganando 1-0, los jugadores blancos fueron llegando al vestuario, mientras Arbeloa, vestido de traje, les esperaba allí y les daba ánimo y les pedía defender bien y fuerte en la segunda mitad. Ronaldo se sentó en el suelo, puso los pies sobre un banco, estirando, descansando o pensando y estuvo así un rato, en silencio. Son momentos para dejar la mente en blanco o para visualizar todo lo que se ha estado haciendo. No se sabe qué es mejor. Mientras el portugués hacía esto, se oían los gritos de ánimo, un pequeño caos tras el estrés de la primera mitad. Hasta que se levantó, sin saber dónde dejar la camiseta y dijo que quería decir algo. Explicó, de manera muy breve, que tenían que seguir todos juntos para hacer historia.

No es Ronaldo el jugador que más habla dentro del vestuario porque su liderazgo es más natural, más consecuencia de sus logros en el campo que de su personalidad fuera. O por lo menos había sido así durante los últimos años. Algo ha cambiado en el portugués, tanto dentro como fuera del césped, una forma de comportarse que considera que lo colectivo lleva a lo individual, cuando antes actuaba al contrario: marcaba goles y goles y eso, al final, era bueno para el equipo. Ahora «siempre quiere más, siempre quiere ganar y eso ayuda al equipo», dijo ayer Zizou.

Fundamental la temporada pasada para derrotar al Wolfsburgo tras la pájara del Madrid en Alemania, ni contra el Manchester City ni en todo el partido antes de su penalti contra el Atlético apareció, lastrado por los minutos que sumaba en sus piernas. Sin embargo, las dos eliminatorias anteriores de este año, contra el Bayern y contra el Atlético, no se entienden sin él. Lleva diez goles (8 en las dos últimas eliminatorias) y ha rematado a puerta 25 veces, más que nadie. Cuando antes le consumían las prisas porque algo no le salía, ahora actúa con la tranquilidad de quien sabe que la sentencia: «todo va a salir bien» no es una frase hecha o vacía de significado, que es que todo va a salir bien, en serio.

Y si el Madrid llega más confiado que otras ocasiones, en gran parte es por culpa de la estrella portuguesa, infalible como siempre, pero decisivo con más regularidad que otras veces. En la Juve despejan cuando les dicen que pueden ser favoritos, que pueden llegar con más hambre al choque de hoy. Ronaldo no: Cristiano dice que no hay que ser humildes o huir de sentirse fuertes. Al acabar el partido en Milán, después de que todos sus compañeros cayeran sobre él, se dio un abrazo con Zidane. Un abrazo fuerte, con los brazos tensos y los ojos cerrados. Un abrazo de fe.