Deschamps entra en la historia

Con jugadores como Griezmann y Mbappé, que marcan la diferencia por su calidad, mezclados con los Pogba, Kanté, Umtiti o Varane, su Francia hace historia al colgarse su segunda estrella en el pecho

Con jugadores como Griezmann y Mbappé, que marcan la diferencia por su calidad, mezclados con los Pogba, Kanté, Umtiti o Varane, su Francia hace historia al colgarse su segunda estrella en el pecho.

Didier Deschamps entra en la historia. El seleccionador francés, al igual que el brasileño Mario Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer, se convierte en leyenda al ganar un Mundial como jugador y entrenador.

Deschamps, que nació en la cercana Bayona hace 48 años y que disputó 21 partidos con la camiseta del Valencia, ha logrado formar un bloque compacto, peleón y aguerrido que le ha servido para conquista el mundo. Con jugadores como Griezmann y Mbappé, que marcan la diferencia por su calidad, mezclados con los Pogba, Kanté, Umtiti o Varane, su Francia –en la que no hay un hueco para el defenestrado Benzema– hace historia al colgarse su segunda estrella en el pecho.

Deschamps se puso la primera como capitán de la Francia que ganó su Mundial en 1998 a Brasil. En esa generación de campeones estaban Barthez, Blanc, Desailly, un tal Zidane y los jóvenes Henry y Thuram, que pronto se convirtieron en estrellas de los «bleus».

Su periplo en los banquillos comenzó en el Mónaco. Después de cuatro años probó en la Juventus para cerrar el ciclo en el Olympique de Marsella. Y desde allí a la selección. Ha rejuvenecido el equipo, ha modificado muchas cosas y aunque no es un virtuoso de la estrategia y prefiere ganar desde un buen sistema defensivo se ha coronado en Moscú. Porque él ha insistido en el bloque. Se le lesionaron los laterales titulares y Pavard y Lucas Hernández han respondido a un grandísimo nivel. El compromiso de Pogba, más centrado que con Mourinho, y el esfuerzo de todos le colocan al mismo nivel que Zagallo y Beckenbauer, dos mitos.