Números contra fatiga

El Madrid sigue dependiendo de sí mismo y puede permitirse hasta un empate, pero tiene el calendario más apretado con la Champions

La Razón
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«Si ganamos, no dependemos de nadie para ser campeones», aseguró Zidane. «Fuimos al Bernabéu a ganar para poder seguir luchando por la Liga. Queda aún mucho camino, pero nos volvimos con la alegría de haber dado un paso importante», escribía ayer Leo Messi en Facebook. Su gol reabre un campeonato que un instante antes parecía cerrado por la gran diferencia que tenía el Real Madrid al frente de la clasificación. Aunque ahora es segundo, el equipo blanco sigue con la ventaja que da depender de sí mismo: puede incluso empatar un partido de los seis que le quedan y ganará el título, haga lo que haga el Barcelona. El conjunto azulgrana se agarra a que su rival debe preocuparse también por la Champions y el doble duelo con el Atlético lo puede desgastar.

calendario

El Madrid tiene un partido más porque aún debe disputar el aplazado de la jornada 21. Por tanto, son seis jornadas, cuatro de ellas lejos del Santiago Bernabéu y dos en casa. El Deportivo, mañana, es quizá una de las salidas más peligrosas que le quedan, junto con la aplazada de Vigo, aunque el 17 de mayo el Celta podría estar más pendiente de la final de la Liga Europa, si es que logra superar al Manchester United en semifinales. La visita a Granada tiene la desventaja de llegar en medio de los dos duelos de Champions con el Atlético. La última, ante un Málaga ya salvado, la lógica dice que sería pan comido. En su estadio, recibe al Valencia y al Sevilla, con opciones de estar peleándole la tercera plaza al Atlético.

Al Barcelona le restan tres partidos en casa y dos fuera. Su punto más caliente será la visita del próximo fin de semana al Espanyol. Es un derbi, no es un encuentro más, y, como siempre, se recordará el «tamudazo». Mañana, los chicos de Luis Enrique reciben al colista Osasuna y además también tiene que jugar en el Camp Nou contra el Villarreal, que luchará por los puestos europeos, y con el Eibar, que posiblemente no se juegue nada, en la última jornada. También Las Palmas, su otra salida, ya lo ha hecho todo en esta Liga, aunque seguro que Jesé estará hipermotivado en ese choque.

presumir de plantilla

La gran esperanza que tiene el Barcelona es que las semifinales de la Champions contra el Atlético despisten a su oponente en la Liga. Será la hora en que Zidane presuma de la gran plantilla que tiene, como ha venido sucediendo durante todo el curso. Para no quemar a sus futbolistas, las rotaciones tendrán un papel fundamental para los blancos en este final de campeonato, aunque las lesiones obligarán a algunos a multiplicarse. Isco, Asensio, Nacho, Kovacic o Morata han sacado adelante muchos puntos importantes que han mantenido al Madrid al frente de la clasificación. En sus pies estará la Liga.

En el Barça, en cambio, la segunda unidad no ha rendido como la primera, de ahí que gran parte de los pinchazos del equipo han sido contra los rivales de la zona media-baja de la tabla. André Gomes ha decepcionado, Alcácer tardó en adaptarse, Digne ha desaparecido de las alineaciones, Mathieu ha dado un pobre rendimiento, Denis Suárez no ha despegado y Arda ha ido de más a menos. El partido de mañana contra Osasuna puede ser el último en el que Luis Enrique agite a su equipo, pues llega tres días después del clásico y en él Neymar cumplirá su último partido de sanción. A partir de ahí no tendrá más encuentros entre semana, sólo uno cada siete días, y por tanto puede exprimir a su equipo más fiable, con el tridente, Iniesta, Rakitic y Busquets.