FC Barcelona

Piqué: «Gracias Kevin Roldán. Contigo empezó todo»

El central del Barcelona desluce la fiesta del triplete acordándose del Real Madrid en su discurso

El defensa de FC Barcelona Gerard Piqué, junto a sus compañeros, se dirige a los aficionados del Barça en el Camp Nou
El defensa de FC Barcelona Gerard Piqué, junto a sus compañeros, se dirige a los aficionados del Barça en el Camp Nou

Gerard Piqué dijo que agradecía al cantante colombiano Kevin Roldán "porque contigo empezó todo", en alusión a su presencia en la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo hace meses

Todo empezó más o menos normal. Habló Luis Enrique en el Camp Nou, con los tres trofeos como testigos, y dio las gracias. Lo mismo hizo Xavi: «Gracias por regalarme este año». El capitán abrazó de nuevo a Iniesta, que habló de orgullo. Y Messi, de lo difícil que ha sido volver a ganar tras el mal curso pasado. A Alves, que lloró, le pidió el público que se quedara, aunque su discurso sonó a despedida, y entonces fue el turno de Piqué... Y el central la lio otra vez. «Ya están aquí», gritó primero mostrando las copas. Bien. «Gracias al equipo...». Bien. «¡Y gracias a Kevin Roldán, porque contigo empezó todo!», soltó para acabar. Mal, muy mal. El defensa rompió la armonía, el buen ambiente de los festejos, con unas palabras que sobraban, con mal gusto, acordándose del Real Madrid y del cantante que hizo pública la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo horas después de haber perdido 4-0 el derbi liguero contra el Atlético. Un incidente que creó más de un problema al portugués. Después de eso, el resto de la plantilla fue a hacer una piña con el futbolista, mientras Luis Enrique ponía cara de «menuda ha liado». No es la primera salida de tono del «3», uno de los más pitados en el Bernabéu después de que, por ejemplo, levantara la mano con los cinco dedos tras la «manita» al Madrid en el Camp Nou en 2010. También se pasó en la celebración del Mundial con España, al escupir en el autobús a Pedro Cortés, delegado de la Selección. Es reincidente y lo que sucedió ayer no es la primera vez que pasa, con otros protagonistas. Eto’o también se acordó del Madrid en la celebración del título de Liga en 2005.

El incidente del defensa fue la nota discordante a una jornada que había empezado con la rúa, con la unión de equipo y afición por la calles de Barcelona, abarrotadas de gente para recibir a los triple campeones esta temporada. «Segundo triplete». «Seguimos haciendo historia», podía leerse en el autobús. Y encima del vehículo, Piqué, siempre él, siempre el maestro de ceremonias. Fue el primero que se subió donde estaban los tres trofeos, en la parte de adelante, y más de uno pensó que iba a hacer «un Sergio Ramos» (tirar las copas), pero por fortuna no sucedió. Su gran actuación sería más tarde. El defensa acabó sin zapatillas. Se las quitaron y las lanzaron a la gente, pero no pareció importarle demasiado.

Avanzaba la caravana y algunos se lo tomaron con más calma. Jordi Alba y Pedro no se separaban, mientras Messi miraba a la afición y saludaba. Ponía cara de niño. Neymar, Sergi Roberto y Bartra fueron los que más «selfies» se hicieron. Desde la calle, le lanzaron una bolsa con hamburguesas al brasileño, que la cogió al vuelo. Desde abajo, los aficionados no paraban de saludar y de mostrar la mano entera, por la quinta Copa de Europa, el título más esperado; o tres dedos, por el triplete. El Barça se convirtió en el primer equipo que lo consigue dos veces.

Aparte de los jugadores, era el día de Luis Enrique, uno de los triunfadores de la temporada. Después de todas las dificultades, se ha salido con la suya. En Berlín se le vio celebrando el éxito con más euforia que la frialdad habitual, y en el autobús tuvo otro motivo para ser feliz. Mientras estaba de camino al Camp Nou, el otro equipo de su vida, el Sporting, confirmó su ascenso a Primera. «Desde la mejor rua del mundo, puxa Sporting y puxa Pitu oeooeoeoeoeoeoe», dijo el técnico, uno de los nombres más repetidos por los seguidores, que se acordó de su amigo Abelardo, entrenador de los gijoneses. Se hacía de noche y los campeones llegaban al Camp Nou. Entonces, Piqué entró en escena.