Se rompe la Liga bipolar

El bajón del Madrid le sitúa al final de la primera vuelta a 18 puntos del Barça, que está batiendo todos los récords. El Atlético se ha metido en medio

Se acabó la primera vuelta y más de media Liga parece resuelta. El Barça está batiendo todos los registros y del Madrid de los récords del curso pasado no se ha visto nada. Su lucha encarnizada de los últimos años se ha roto. 18 puntos los separan. En medio se ha colado un sobresaliente Atlético, que está a 11 de los azulgrana.

- Histórico Barça. Hablar del Barcelona de Tito Vilanova es hablar de récords. La transición de Guardiola a Vilanova no ha sido dramática, ya que Tito ha superado los mejores números que logró Pep a mitad de temporada para firmar una vuelta (casi) perfecta: sólo un empate en 19 jornadas. Pero además de los increíbles 55 de 57 puntos está el récord goleador, de triunfos fuera consecutivos, de partidos marcando... Pero es mitad de temporada y ahí no se reparten títulos. «Esperemos seguir», dijo ayer Pedro, que ha recuperado la forma esta campaña. Vilanova también ha devuelto la ilusión a Fàbregas, e Iniesta está en su mejor momento. Por encima de ellos, por supuesto, Messi supera unos números que parecían insuperables.

- Otro Madrid. El campeón de Liga no ha comparecido todavía. Con una plantilla igual a la de la temporada pasada más Modric, lleva los peores números de los siete últimos cursos, cuando el equipo era dirigido por López Caro. El Madrid de los récords (100 puntos, 121 goles) se ha convertido en un Madrid terrenal y en algunos partidos, como el último, vulgar. Lleva 37 puntos (el año pasado, 49 a estas alturas) y 45 goles (67). Fuera de casa suma tantos triunfos como derrotas (4). Las lesiones, la baja forma de Di María, la intermitencia de Özil, el bajón de Benzema e Higuaín y la dejadez en algunas de las primeras jornadas han condenado al equipo a deambular por el campeonato sin muchos objetivos, salvo sorpresa monumental.

- Atlético, la alternativa. Con el Madrid desaparecido, la lucha habitual entre los dos «grandes» de los últimos años se ha roto. El Atlético y Falcao aparecen como alternativa y se han ganado todo el respeto. Tras 19 partidos y con todo ganado en casa no se puede hablar de casualidad. Simeone ha armado un equipo que, pese a no brillar en exceso, es sólido y difícil de derrotar. Sólo se ha despistado ante los poderosos y no parece que vaya a caerse en la segunda vuelta. Si el Barça se despista, lo seguirá; si no, lo normal es que acabe en puestos «Champions».

- Betis y Rayo se lucen. Dos equipos han estado por encima de sus teóricas posibilidades: el Rayo y el Betis. Paco Jémez ha demostrado en los madrileños que ser valiente no es sinónimo de suicidarse. Su propuesta ofensiva le ha costado alguna goleada escandalosa en contra, pero también un buen puñado de puntos a favor que lo tienen en puestos europeos y con el descenso en el olvido. También el Betis ha apostado por el fútbol para colocarse muy arriba. Fútbol que genera Beñat y que culmina Rubén Castro con goles.

- Sevilla y Valencia, a la baja. Dos clásicos de los puestos de honor de la Liga han entrado en un bache. Los sevillanos ya lo apuntaban el curso pasado y lo han confirmado éste: a mitad de recorrido, están más cerca del descenso que de Europa. El Valencia, tercero los tres últimos años, se ha tambaleado por momentos. Pellegrino no dio con la tecla del equipo y la llegada de Valverde parece revivirlo poco a poco.

- El descenso, en el aire. Como en las últimas campañas, más de la mitad de los equipos peleará por no caer al «infierno».

Bielsa, del todo a la nada

La temporada y media de Bielsa al frente del Athletic es de lo más peculiar. El argentino deslumbró el curso pasado con un equipo que funcionaba como un reloj, que conquistó Old Trafford, llegó a dos finales (que perdió) y se convirtió en un modelo a imitar. La derrota en las finales, la «pelea» del técnico con la directiva por las obras de Lezama y la «traición» de Llorente y Javi Martínez lo han cambiado todo. Ahora Bielsa es uno más y el Athletic (14º) lucha por la permanencia.