Sin perdón para Higuaín

En Nápoles se ve su fichaje por la Juve como un caso de alta traición

Higuaín muestra su camiseta de la Juve
Higuaín muestra su camiseta de la Juve

«Traidor», «ingrato» o «mercenario» han sido algunos de los adjetivos que los aficionados del Nápoles han dedicado a Higuaín tras su fichaje por la Juventus. En Nápoles, el fútbol no es un deporte, es una religión. El argentino será delantero de la Juve los próximos cinco años y el conjunto piamontés ha pagado al equipo napolitano 90 millones de euros, el tercer fichaje más caro de la historia. La operación se cerrará con dos letras de idéntico importe durante las dos próximas temporadas futbolísticas y el sueldo del ex madridista será de 7,5 millones por campaña, al margen de los derechos de imagen.

«Con polo blanco, chaleco negro y bufanda blanquinegra vivió Higuaín su primer día como juventino olvidando el amor recibido durante tres años en Nápoles, como un perfecto nómada del fútbol», escribía Francesco De Luca en «Il Mattino», diario de la ciudad partenopea. Y añadía: «Uno así es mejor perderlo, y más por 90 millones de euros».

«La marcha de Higuaín a la Juve ha sido una grave traición», declaró el alcalde de Nápoles, Luigi De Magistris. «Esto no debía ocurrir. Antepongo el sentimiento al análisis deportivo y sigo viendo el fútbol como una pasión. Sin embargo, otros dan prioridad a los negocios, al dinero, a los intereses», afirmó el político local. Según De Magistris, su salida resulta inexplicable, sin contar con la cuestión económica: «Hemos visto la relación especial de Nápoles con Gonzalo y de éste con la ciudad, ya que era siempre el último en dejar el terreno de juego y el que más celebraba las victorias con los aficionados». Para el futuro del único gran equipo de su ciudad, De Magistris desea que «haya continuidad para ganar la Liga».

Gonzalo Higuaín se ha convertido en Italia en el futbolista de los récords. La pasada temporada fue el máximo goleador histórico de la Serie A (Primera División italiana) con un total de 36 goles en 35 partidos. Su potencial deportivo ha permitido que su fichaje haya sido la operación más cara de la historia del Calcio. Pero muchos hinchas napolitanos ya han anotado una fecha que suena a revancha, ya que el 2 de abril de 2017 se celebrará en el estadio San Paolo el Nápoles-Juventus, que garantizaría una monumental pitada al delantero argentino.

El fútbol para Nápoles es como una religión pagana, valga la incoherencia. Quien tenga la posibilidad de pasear por las calles de una de las ciudades más bellas de Italia podrá comprobar que la devoción no es sólo un acto de fe, sino un estilo de vida, un sentimiento compartido cuyos símbolos indiscutibles son San Gennaro y Diego Armando Maradona. Así pues, con un segundo puesto en la Liga italiana y con derecho a disputar la Champions en la próxima temporada para el Nápoles, la marcha de Higuaín, quien hace pocos meses afirmaba «amar Nápoles», para los napolitanos representa el fin de un sueño terminado en «traición» y por eso nunca perdonarán al futbolista. Pero el Calcio napolitano tendrá que seguir mirando adelante, recordando los tiempos en los que en la cabeza había sólo dos nombres con sabor argentino, para seguir soñando: Diego y Armando.