Villa es una ganga

El Barcelona traspasa al asturiano al Atlético de Madrid en una operación que, como máximo, alcanzará los 5,1 millones de euros. Su alta ficha ha condicionado el fichaje

Fotomontaje de David Villa con la camiseta del At de Madrid.
Fotomontaje de David Villa con la camiseta del At de Madrid.

El FC Barcelona y el Atlético de Madrid han llegado a un principio de acuerdo para el traspaso del delantero internacional David Villa al club madrileño, informa el club catalán.

La vida está llena de etapas. Unas más felices y otras menos. Unas puertas se abren y otras se cierran. David Villa dio ayer un paso muy importante en su carrera profesional. Ha decidido abandonar el Barcelona, el club en el que ha vivido su etapa más exitosa como futbolista, y se traslada a Madrid, a orillas del Manzanares, donde seguro tendrá una calurosa bienvenida. Porque no hay estadio por el que haya pasado que no le venere. De El Molinón a La Romareda. De Mestalla al Camp Nou. Villa ha tenido momentos buenos y momentos malos en su carrera, como todos, pero siempre ha gozado del apoyo incondicional de la grada. El Calderón es ahora su nueva casa.

El traspaso del máximo goleador de la historia de la Selección española le costará al Atlético un máximo de 5,1 millones de euros. A priori, la cifra parece casi ridícula teniendo en cuenta del jugador que se trata, pero esconde muchas variables que pueden llegar a hacer entender que el Barça haya rebajado sus pretensiones iniciales, 10 millones de euros, hasta este nivel. El Atlético pagará esta temporada 2,1 millones de euros y firmará un contrato de dos años con el jugador. Si, durante la temporada 2014-15, Villa sigue en la plantilla rojiblanca, el club madrileño tendrá que desembolsar dos millones más. Y, si el «Guaje» renueva hasta la temporada siguiente, la 2015-16, un millón más. Así que, en total, la operación puede alcanzar los citados 5,1 millones de euros.

Villa nunca acabó de ganarse la confianza de Tito Vilanova y el Barcelona no contaba con él de cara a la próxima temporada. Ante el interés inicial de equipos ingleses, en especial del Tottenham, el club azulgrana pedía 12 millones de euros de salida y estaba abierto a llegar hasta diez, que es lo que falta por amortizar del fichaje del asturiano hace tres temporadas. Todo lo que sea traspasarlo por debajo de esta cifra se traducirá directamente en pérdidas en los libros de cuentas que manejan en el Camp Nou, como es el caso. Pero el factor más importante de la operación es la alta ficha de Villa, que tiene un coste superior a los diez millones de euros para el club. Así que obtener un precio razonable y que el jugador, de 31 años, mantuviera sus ingresos, se había convertido en una misión imposible.

El «Guaje» llegó al Barça en mayo de 2010, días antes del Mundial, y fue presentado a lo grande en el Camp Nou. Desde el primer día conectó con la afición, que le ha mostrado su cariño hasta el último partido que ha disputado. Su participación y su influencia en el equipo ha ido claramente de más a menos. Villa abandona el club azulgrana con 119 partidos disputados y 48 goles marcados. Vivió su mayor momento de gloria el 28 de mayo de 2011, cuando cerró el triunfo del Barcelona en Wembley ante el Manchester United con un gol por la escuadra que significó la cuarta Copa de Europa en la historia barcelonista. Si con aquel gol tocó el cielo, seis meses más tarde llamaría a las puertas del infierno. El 15 de diciembre de ese mismo año se rompía la tibia luchando por un balón en Yokohama, durante el Mundial de Clubes, y comenzaban ocho meses de pesadilla.

Desde que se recuperó de la lesión, Villa no pudo volver a ser el mismo y nunca volvió a ganarse un puesto en el once de Guardiola, primero, y de Tito Vilanova, después, aunque esta última temporada el asturiano presenta una buena estadística goleadora a pesar de no haber jugado demasiado. Pero su escasa participación en los partidos importantes de la temporada ha acabado precipitando su salida.

Villa llega al Atlético en busca de los minutos que no tendría en el Barça. Minutos y partidos que le permitan volver a coger ritmo de competición y, sobre todo, que le mantengan abiertas las puertas de la Selección. El Mundial de Brasil asoma en el horizonte y es el gran objetivo del delantero asturiano para poner la guinda a su exitosa carrera como internacional. A las órdenes de Simeone, el delantero asturiano está llamado a formar pareja con Diego Costa en la vanguardia atlética y a aportar toda su experiencia a la plantilla rojiblanca. Villa lleva el gol en la sangre.