Gómez Noya sigue sacando rédito a su enorme tesón

El español Javier Gómez Noya, que este domingo se ha proclamado por cuarta vez campeón del mundo de triatlón, sigue sacando rédito a su enorme tesón, y ya con 31 años sigue haciendo historia en un duro deporte que combina la natación, el ciclismo y la carrera atlética.

Nada ha resultado fácil para este gallego nacido en Basilea el 25 de marzo de 1983 pero trasladado a los tres meses a Ferrol, donde encontró el amor al deporte.

Comenzó en la natación, pero puede que fuera la indefinición o las amplias aptitudes para destacar en varias modalidades la que le llevó a centrarse en el triatlón gracias a otros triatletas con los que entrenaba en el agua. Optó por esta especialidad, amplia, en la que ha triunfado.

Destacó desde el principio. Sobresalió ya en las categorías inferiores, por donde transitó desde que a los quince años destacara en su debut.

El corazón le puso a prueba en más de una ocasión. La primera en 1999, cuando el CSD le detectó una anomalía cardiaca. Su futuro deportivo quedó bajo sospecha. Para muchos, pero nunca para él, que mantuvo el empeño en ser el mejor en este deporte.

Tanto vaivén médico no fue capaz de entorpecer su progresión. Campeón mundial sub-23 en 2003 tardó casi un año en volver a tener una licencia para competir, aunque para ese momento ya se había quedado al margen de los Juegos Olímpicos de Atenas.

Después los éxitos llegaron uno tras otro. Oro en los Mundiales de 2008, 2010 y 2013, fue también campeón de Europa en el 2007. Oro en la Copa del Mundo en los años 2006, 2007 y 2008. Plata en el Mundial de 2007, 2009 y 2012 y en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

La capital inglesa terminó por engrandecer a este luchador, que logró la primera medalla olímpica española en triatlón. Al margen de Atenas 2004 por una decisión técnica, unos problemas estomacales le dejaron fuera del podio en Pekín 2008, que acarició hasta el final.

Cuando la competencia es mayor, el español ha salido indemne de la dictadura competitiva que mostraron los hermanos Alistair y Jonathan Brownlee.

Su cuarto título mundial llegó este domingo en la ciudad canadiense de Edmonton, tras una temporada arrolladora adornada con cuatro victorias, en Auckland, Yokohama, Ciudad del Cabo y Chicago, un tercero en Canadá, un cuarto en Hamburgo y un sexto en Londres.