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Harry Kane: Y decían que era torpe

La estrella del Tottenham llega a la final. De niño le acusaban de lento. La competencia le hizo superarse

  • Harry Kane / Reuters
    Harry Kane / Reuters

Tiempo de lectura 4 min.

01 de junio de 2019. 03:41h

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Francisco Martínez 1/6/2019

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Harry Kane celebró desde su casa la clasificación del Tottenham para las semifinales de la Liga de Campeones. Habían eliminado al Manchester City y el delantero lo celebró como si estuviera en el campo, con un par de sonoros: «¡Come on!». Se había lesionado en la ida y su equipo supo sobrevivir sin él. También logró remontar al Ajax en la penúltima ronda, que el delantero vio desde la grada. Pero para la final se le espera. «No sé si será titular», dijo Pochettino. «No será fácil elegir el equipo titular, como tampoco lo fue en las rondas anteriores. Tendré que tomar decisiones dolorosas», añadió el técnico.

Kane está, pero no se sabe para cuantos minutos, pues son casi dos meses sin jugar. En el entrenamiento de ayer, en el que fue saludado por el ex barcelonista Hristo Stoichkov, participó con aparente normalidad. También tuvo una charla con el exbase de la NBA Steve Nash, fanático del fútbol y del conjunto londinense. Es normal que el Tottenham reciba con los brazos abiertos la recuperación de alguien que es mucho más que un jugador para los «Spurs». Es su estrella, su capitán y el que mete los goles, pero sabe hacer muchas cosas más. Harry Kane ha hecho bueno eso de que la competencia te hace mejor. Ya desde niño siempre tuvo que pelear por superarse. Era un gran admirador de Teddy Sheringham, delantero británico de los 90 y de principio de siglo, y quería hacer lo mismo que él, pero en sus primeros años tuvo escuchar aquello de que si estaba demasiado gordito o de que con la altura que tenía era torpe para ser delantero. Por esos motivos apenas duró un año en el Arsenal, en los equipos de formación.

Parece que a Wenger no le gustó mucho esa decisión. Porque técnica no le faltaba ni le falta. Engaña Kane porque en sus 186 centímetros hay mucho más que un «9» tanque, de área, de esos que rematan todo lo que pasa por ahí. Eso lo hace, pero también sabe moverse fuera de la zona caliente para crear espacios o para recibir de espaldas y aguantar o para buscar al mejor colocado y ponerle un pase milimétrico. Los compañeros-rivales por un puesto que ha tenido en el Tottenham, club del que es hincha, le obligaron a aprender eso. La explosión de Kane fue en 2015, cuando apenas era un chico de 21 años y ni siquiera era titular. Los puestos en ataque del conjunto londinense esa temporada y la anterior se los repartía con Soldado, Mousa Dembélé y Adebayor, que tenían más minutos que él. Y compartía puesto con ellos, no era el referente arriba, y ahí comprobó que tenía que buscarse la vida y no estar sólo en el área. La calidad que tiene puso el resto y de ese aprendizaje nació un jugador que ahora mismo es considerado como uno de los mejores, o incluso el mejor, en su puesto. Su crecimiento llegó al lado de Pochettino. «Significaría todo ganar la Liga de Campeones.

En los últimos cuatro o cinco años con Pochettino, hemos trazado un plan para ser uno de los mejores equipos de Europa, para estar ahora en la final de la Champions. Y es realmente especial», confesó en una entrevista a la UEFA. Pese a perderse las últimas citas, Kane es el máximo anotador de su equipo en la presente Liga de Campeones, empatado a cinco tantos con Lucas Moura, el héroe de las semifinales. Las distribución de sus dianas definen la capacidad que tiene: dos con la derecha, dos con la izquierda y una de cabeza.

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