Kaká, el dinero es el problema

Kaká se lamenta en un partido disputado con el Real Madrid
Kaká se lamenta en un partido disputado con el Real Madrid

Kaká marcó dos goles en el Teresa Herrera que podrían ser los últimos que logra con la camiseta del Real Madrid. Después, habló claro. «Me quiero ir», aseguró. Una forma, en definitiva, de sincerarse consigo mismo, un cambio de discurso porque ha pasado de decir hace no mucho que quiere seguir en el Madrid y triunfar a aceptar que no va a conseguirlo. La competencia le pasa por encima y la llegada de Bale sera la de un nuevo jugador que está por encima de él para jugar. Este curso aún no ha debutado en partido oficial. Ni la llegada de Ancelotti, el técnico con el que triunfó en Europa, con el que ganó la Liga de Campeones y el «Balón de Oro», ha servido para reactivar al futbolista, que está marcado por el Bernabéu. Fue pitado hasta en el homenaje a Raúl.

Y como siempre que Kaká está en la puerta de salida, allí está el Milan para darle la bienvenida. «Kaká está en nuestros corazones. Puede volver, es posible. Veremos...», dijo Galliani. Nada nuevo en el vicepresidente del Milan. El problema es el dinero. Tampoco es nada nuevo. El Real Madrid pagó 65 millones por el brasileño en el año 2009 y el rendimiento deportivo no ha sido el esperado. Ha disputado 120 partidos oficiales, pero nunca ha sido titular indiscutible. Ha marcado 29 goles en cuatro temporadas, cifra a la que Cristiano Ronaldo llegó en apenas un pestañeo. Nunca ha sido protagonista en el césped, aunque Florentino Pérez lo da por rentabilizado porque los contratos de patrocinio han aumentado desde la llegada, entre otros, del brasileño. Pese a ello, no quiere dejarlo escapar gratis, aunque por una cifra entre los 10 y los 15 millones lo dejaría ir para quitarse un problema. Esa cantidad es asumible por el Milan, que acaba de vender a Boateng por 12 «kilos», o por el PSG. Es aquí donde el jugador tiene que poner de su parte y medir las ganas que tiene de irse, porque debería renunciar a parte de la elevada ficha que tiene. En horas bajas y con 31 años nadie le va a pagar los 10 millones que recibe ahora.