La Liga acaba o empieza hoy

El Madrid sentenciará el campeonato si vence al Barcelona. Los azulgrana enredan hasta última hora con la posible presencia de Neymar

Cristiano Ronaldo controla un balón ante la oposición de Leo Messi
Cristiano Ronaldo controla un balón ante la oposición de Leo Messi

«Para nosotros es una final, una jornada decisiva. Esta vez va a ser un clásico de los que pueden sentenciar la Liga o dejarla muy abierta», afirma Luis Enrique.

«Para nosotros es una final, una jornada decisiva. Esta vez va a ser un clásico de los que pueden sentenciar la Liga o dejarla muy abierta», afirma Luis Enrique. El técnico azulgrana siempre tiende a relativizar los duelos importantes, las victorias y las derrotas, pero sabe que esta vez, que el partido de hoy en el Bernabéu, es a vida o muerte, sobre todo para su equipo. El Madrid tiene tres puntos de ventaja y un encuentro menos que el Barcelona, lo que significa que si se lleva el clásico habrá puesto el punto y final a la competición de la regularidad, ya que tendría que pinchar en tres de los seis duelos que le quedan, siempre que su rival ganara todo. Por tanto, el Bernabéu puede ser el final de la Liga o, si se impone el Barcelona, el principio de un minitorneo con seis encuentros por delante para el Madrid, más la ventaja de depender de sí mismo, y cinco para el Barcelona. Los estados de ánimo de ambos conjuntos son opuestos.

El Madrid se clasificó para las semifinales de la Champions tras eliminar al Bayern y ha encontrado cierto equilibrio en su juego. Se marcó la Liga como gran objetivo a principio de curso, y la tiene a tiro. «Ganarla» ante el Barça sería el final ideal y un refuerzo para buscar el doblete con la Duodécima. Tras dejar atrás algunas dudas, ha llegado a este tramo final de la temporada en forma. Es un equipo fiable y con toda la plantilla enchufada, porque las rotaciones de Zidane han tenido todos los efectos positivos posibles: han servido para dar descanso a unos (los habituales titulares) y ritmo a otros (los que suelen ser suplentes). «Pase lo que pase nos faltan siete finales y el clásico es una más», afirma Zidane, en su papel de normalizar cada choque. Pero sabe que el triunfo de los suyos sería casi definitivo y por eso pondrá a su once de gala, el que se va a jugar el pase a la final de la Champions con el Atlético. Ya habrá tiempo para descansar en la jornada entre semana (contra el Deportivo) o en la del próximo fin de semana (Valencia). La única duda es Bale, pero lleva tres días entrenándose a buen ritmo. «Va a estar con nosotros porque ha entrenado bien. Ya se verá si juega o no», aseguró Zidane.

El misterio en el Barcelona es Neymar, protagonista de la previa del clásico. Sancionado tres partidos por su expulsión en Málaga y los posteriores aplausos irónicos al cuarto árbitro, el club está apurando hasta el final para rescatarlo. Su última argucia fue mandar el recurso al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) en el límite legal de tiempo, pero después de que éste se hubiera reunido el viernes. Ayer, el TAD intentó juntarse de urgencia, pero como no se pudieron reunir todos los miembros, mandó un comunicado en el que avisa al club azulgrana de que puede incurrir en alineación indebida si hace jugar al brasileño. El Barça considera que este comunicado no tiene validez y mantiene, según su interpretación de la ley, que Ney puede participar. De hecho, viajará a Madrid, aunque parece poco probable que se atrevan a ponerlo y meterse en una batalla legal que podría tener consecuencias graves, como que le den el partido por perdido por alineación indebida.

El asunto, al menos, ha servido para hacer ruido en la previa y para hacer dudar al Real Madrid sobre una hipotética presencia del brasileño, que está en un buen momento de forma. Las posibilidades de Luis Enrique para sustituirlo son varias: que jueguen Alcácer o Arda, adelantar a Iniesta y meter otro centrocampista; jugar con tres centrales y dos laterales de largo recorrido... El Madrid tiene clara la alineación con la pequeña duda de Bale, aunque si no participa, Asensio e Isco han demostrado estar sobradamente preparados. En defensa, las bajas obligan a Zidane a repetir pareja de centrales: Sergio Ramos y Nacho. Y el centro del campo será el de lujo, con Casemiro como guardián y Modric y Kroos para generar fútbol.

Hablar del clásico es hacerlo también de Cristiano Ronaldo y Messi. El portugués ha anotado 16 goles en los enfrentamientos contra el Barcelona, el último la temporada pasada en el Camp Nou. Está fresco y lanzado tras anotar cinco dianas al Bayern. Messi, que es el pichichi de la Liga, ha conseguido 21 tantos contra los blancos, pero el último fue hace tres años, en el Bernabéu.