Verdugo Kane (2-1)

El delantero del Tottenham jugó un gran partido, intervinó en el gol de Lingard y marcó el segundo, que deja a España sin fase final de la Liga de Naciones. Inglaterra remontó y fue mejor que Croacia

Kane marcó el segundo gol de Inglaterra, que fue decisivo para la clasificación del equipo para la Final Four / Ap
Kane marcó el segundo gol de Inglaterra, que fue decisivo para la clasificación del equipo para la Final Four / Ap

El delantero del Tottenham jugó un gran partido, intervinó en el gol de Lingard y marcó el segundo, que deja a España sin fase final de la Liga de Naciones. Inglaterra remontó y fue mejor que Croacia.

No diga Kane, diga gol. Su seleccionador, Southgate, le califica como el mejor goleador del mundo. Quizá sea una exageración. Su entrenador en el Tottenham, Mauricio Pochettino, también ensalza sus condiciones como rematador y lo coloca entre los primeros. Florentino Pérez también le tiene en su lista de preferidos y desde ayer, los aficionados españoles le habran puesto la cruz por marcar el tanto que deja a Espña fuera de la Final Four de la Liga de Naciones.

El partido entre ingleses y croatas, en uno de los mejores escenarios posibles como es Wembley, lo decidió Kane, que llevaba siete partidos sin marcar con su selección, a falta de cinco minutos para el noventa. Un tanto que premiaba la mayor insistencia de los ingleses, que remontaron el tanto de Kramaric porque fueron valientes, arriesgaron, acertaron con los cambios y se aprovecharon de los errores defensivos del rival. Los goles, en su mayoría, llegan por desajustes, fallos individuales o despistes. Y eso sucedió en el empate. De un saque de banda, largo, tras un toque de Kane, que nadie acertó a despejar, el balón quedó muerto y sobre la raya Lingard, una de las apuestas de Southgate para la remontada, la otra fue Sancho, el delantero del Borussia, estableció el empate. Y después, en plena efervescencia de los «pross», ciudadano Kane envió a la red un centro desde la derecha. Fue el más listo, el que mas estiró la pierna para conseguir batir a Kalinic, que no entendió la desidia de sus defensas en la jugada.

Y así se consumó la eliminación de la Roja en un encuentro que Inglaterra encaró mejor. Fue más valiente y en la primera media hora superó con los pases de Delph, el juego entre líneas de Kane y la velocidad de Sterling. Ellos creaban y llegaban con peligro ante el seguro Kalinic. Muy bien el meta y flojos en el comienzo sus compañeros. La ausencia de Rakitic se notó y Modric actuó más retrasado que de costumbre por lo que la producción ofensiva y el último pase no aparecía. Vlasic no fue el sustituto ideal del azulgrana. Se fue Vrsaljko lesionado y la entrada de Milic liberó a Jedvaj, que cambió de banda, de la pesadilla de Sterling, un puñal en todas sus acciones.

Mejoró Croacia en el tramo final del primer tiempo y en la reanudación encontró el inmerecido premio con el tanto de Kramaric. Un centro de Brekalo, que había entrado por Rebic, lo remató el delantero sin oposición. Tuvo tiempo para todo: controlar, revolverse y disparar para enmudecer Wembley.

El partido y la clasificación estaban del lado croata. Con poco juego tenía el premio mayor. Sin embargo, apareció el orgullo inglés, que a base de empuje, con un fútbol práctico y que no enamora por su escasa elaboración, fue adueñandose del partido, insistiendo, buscando profundidad hasta que aparecieron Lingard y un tal Kane para firmar un triunfo para la historia.