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Melani Costa: «Debemos buscar alternativas para ganarnos la vida»

Subcampeona mundial en 400 libres

Melani Costa (24-4-1989, Palma de Mallorca) responde a cada pregunta con la humildad de quien acaba de empezar. Este año, la nadadora ha sido plata en los 400 libre del Mundial de Barcelona y ha obtenido otras dos medallas (tres de oro, seis de plata y siete de bronce) en la Copa del mundo. Fuera de la piscina ha sacado al mercado su propia colección de zapatos.

–¿Cómo se siente al pasar del anonimato a convertirse en toda una referencia para el deporte español?

–Es muy positivo porque así la natación sale en los medios y en los telediarios, que no suele salir habitualmente. Entre todos estamos logrando que se reconozca este deporte y creo que aún lo podemos conseguir mucho más.

–En 2008 se fue a entrenar y estudiar a Estados Unidos. ¿Hay mucha diferencia entre el sistema de trabajo que practican en Estados Unidos y el de España?

–Allí tienen una mentalidad distinta. Desde que son infantiles ya tienen referentes a los que batir y conocen el tiempo que deberán superar si quieren llegar a estar entre los dos que competirán. En España quizás no haya tantos referentes y no haya unas marcas definidas para rebasar. Además, en Estados Unidos si te quieres dedicar al deporte, las universidades te pagan la carrera y te dan todas las facilidades para que lo logres. En cambio, aquí salvo dos o tres que somos conocidos internacionalmente, eres campeón nacional y te vas a casa como si no hubiera pasado nada.

–Ahora está estudiando fisioterapia, ¿cómo compagina los entrenamientos con los estudios universitarios?

–La verdad es que me lo tomo relajadamente, lo importante al final es que tenga una carrera. Además, la UCAM me ha dado muchas facilidades, con lo que lo llevo más o menos bien. Cuando tenga la carrera no lo descarto como posibilidad para ganarme la vida.

–¿Cuándo supo que la natación era a lo que se iba a dedicar?

–A los tres años ya estaba en la piscina: no lo decidí de un día para otro, pero a lo largo de los años con el apoyo de la familia y los entrenadores, que veían talento para llegar a donde estoy hoy, me lo acabé creyendo y dedicándome profesionalmente a ello.

–¿Pensaba que llegaría tan lejos?

–Sólo lo soñaba. He entrenado mucho para llegar donde estoy ahora y aquí llegan muy pocos. Era difícil saber hasta dónde llegaría.

–¿Se planteó alguna vez dejarlo?

–No. La natación es lo que realmente me gusta y, aunque sé que con ello no voy a ser rica, es a lo que siempre me he querido dedicar.

–A una deportista de élite, ¿le afecta la crisis?

–Mucho. No hay patrocinadores que quieran invertir, la federación no nos da casi ayudas económicas y tenemos que buscar alternativas y ser creativos para ganarnos la vida. Creo que es el peor momento para cosechar éxitos y recibir una recompensa por ellos. Desde arriba se debería apostar mucho más por la natación y por los tantos nadadores que entrenan cada día para poder competir.

–¿Tiene alguna manía antes de competir?

–Suelo escuchar a Muse (banda inglesa de rock alternativo) una hora antes, pero después trato de aislarme un poco. En el momento de antes de competir me coloco muchas veces las gafas y procuro mover mucho los dedos. Además, desde mi medalla de plata en el Mundial de Barcelona, me pinto las uñas de azul, ya que ese día me dio suerte y parece que no me ha ido mal desde entonces.

–¿Qué es lo que ha cambiado para pasar de dos novenas posiciones en los Juegos de Londres a cosechar tantos éxitos en 2013?

–Cuando estuve en los Juegos y no conseguí llegar a ninguna final me vine abajo. Empecé a ver vídeos de mis contrincantes, para ver qué hacían mejor que yo y cuáles eran mis errores. Llegué a la conclusión de que la gran diferencia que había estaba en la fuerza. Mis rivales eran más fuertes que yo y ,por tanto, avanzaban más en cada viraje, así que decidí dedicarle mayor tiempo a fortalecer los músculos en mis entrenamientos y los resultados han sido muy positivos. Después de Barcelona me sentí llena, pensé que al fin todo cobraba sentido y que había conseguido no defraudar a la gente que me ha apoyado durante todo este tiempo.

–¿Qué objetivos se marca para los Juegos Olímpicos de 2016?

–Si soy sincera, tengo una espina clavada de las dos ediciones anteriores. Así que espero que en Brasil pueda entrar en una final y a partir de ahí, pelear y obtener una medalla.

–¿Qué consejo daría a un nadador que está empezando?

–Que vaya poco a poco, que si está empezando se divierta y no se preocupe desde el principio sólo por mejorar. Que vaya despacio, porque si trabaja duro, los éxitos llegarán.