«El pique nos hará ser mejores»

Los pilotos del Repsol Honda 2019, ayer en la presentación oficial
Los pilotos del Repsol Honda 2019, ayer en la presentación oficial

El Repsol Honda se puso sus mejores joyas para presentar su proyecto de 2019. El equipo más exuberante colocó sobre el escenario catorce títulos mundiales de la categoría reina: su pasado más glorioso (Doohan y Crivillé) y un presente que no puede hacer otra cosa que ilusionar, con dos de los mejores de todos los tiempos compartiendo colores y midiéndose con la misma moto. Un «solomillo» irresistible para los aficionados, que llevaban meses esperando la presentación oficial de un equipo de ensueño, el mejor posible a día de hoy y el más potente que se haya conformado nunca, aunque a Márquez lo de «Dream Team» no le acabe de convencer. «No me gusta, porque eso hay que demostrarlo en la pista con resultados», explicaba el jefe de filas, al menos de momento.

Repsol y HRC celebran su 25 cumpleaños juntos y el destino ha querido que justo para este aniversario surgiese la posibilidad de reclutar a un enemigo de siempre y el rival más duro posible para Marc: Lorenzo. El vigente campeón no puso ningún tipo de veto, porque está dispuesto a pelear con todos, empezando por su compañero de box. «La Prensa se empeña en ver las cosas malas de esta competencia, pero yo le veo más aspectos positivos que negativos», aseguraba Jorge, mientras Márquez confesaba que, «seguramente nos vamos a ayudar el uno al otro a ser mejores sin darnos cuenta».

El material va a ser el mismo, aunque cada piloto elegirá los detalles del camino por el que van a evolucionar la Honda. «Quizá a él no le sirvan los ajustes en el depósito que a mí me van bien y yo ya he visto alguna puesta a punto suya que no me gusta», relataba Lorenzo con su honestidad habitual. Lo lógico es que, al comienzo, Márquez aproveche la ventaja de llevar tanto tiempo encima de esa moto y que con el paso de las carreras Lorenzo vaya equilibrando la cosa. Asegura el mallorquín que no es una montura tan difícil como la Ducati y es optimista, aunque vaya a perderse los primeros tests de pretemporada. Se ha roto el escafoides del brazo izquierdo, mientras Marc sigue convaleciente de su operación de hombro. A 45 días para el Mundial no están al cien por cien, pero aún así son temibles.