...pero con Cristiano y James

El Real se agarra al gran momento que atraviesan el crack portugués y el atacante colombiano, que no faltaron frente al Málaga a su cita con el gol

El Santiago Bernabéu confía en el gran momento que atraviesan dos de sus mejores futbolistas para sobreponerse el miércoles ante el Atlético de Madrid a las importantes ausencias de Luka Modric y de Gareth Bale. Uno de los jugadores a los que se encomienda la parroquia blanca es James Rodríguez. El colombiano ya tiene a la afición rendida a sus pies y, ante el Málaga, vio cómo el templo merengue coreaba su nombre por primera vez desde que aterrizó en la capital de España. Fue un tributo entusiasmado, unánime y entregado. «James, James, James», cantó con fuerza el coliseo madridista, una grada que no se rinde fácilmente a los recién llegados. Su fútbol pero también su entrega y esfuerzo le han convertido ya en un ídolo. Y, por supuesto, sus impresionantes cifras. Hablan por sí mismas. James lleva esta temporada 14 goles y 12 asistencias en todas las competiciones oficiales, unos guarismos que justifican la indiscutible titularidad que ostenta para Ancelotti.

Frente al Málaga, el sábado, volvió a salirse. Como hizo ante el Granada, tras regresar de su lesión en el quinto metatarsiano del pie derecho. O en Vallecas. O en el Vicente Calderón. Ante el disciplinado y peligroso conjunto de Javi Gracia, donde no jugó tan incrustado en el centro del campo sino más como extremo derecho, firmó un gol sensacional: rubricó una gran jugada colectiva del equipo con un zurdazo que ya se puede considerar marca registrada. Su golpeo de balón fue, y suele ser, extraordinario. Como siempre, dio sentido a todas las jugadas en las que participó y provocó el penalti que no pudo transformar Cristiano Ronaldo con un gran regate dentro del área.

El portugués, a tope

Pese a ese error desde el punto fatídico, el crack portugués también demostró que ha dejado atrás las dudas de comienzos de año y está otra vez a tope física y anímicamente. Arregló su fallo desde los once metros (segundo de la temporada tras el marrado frente al Ludogorets en la fase de grupos de la Champions) cerrando el marcador en los últimos minutos. Pero, sobre todo, Cristiano fue un quebradero de cabeza para la zaga andaluza todo el encuentro con continuas galopadas con y sin balón.

Esta temporada ha superado los 50 goles por quinto año consecutivo, algo que no ha conseguido nadie en toda la historia del fútbol español. Al máximo goleador de la Liga se le ve con chispa, rematando más que nunca, mejorando sus registros personales (por ejemplo, con sus cinco tantos ante el Granada) e implicado totalmente en el funcionamiento colectivo.

Con Cristiano Ronaldo y James Rodríguez a este nivel, el Real Madrid no tiene muchos motivos para llorar a los ausentes para el derbi del miércoles.