Porsche renueva su leyenda en las 24 Horas de Le Mans

El equipo Porsche, en el podio de Le Mans.
El equipo Porsche, en el podio de Le Mans.

Si este año las 24 Horas francesas se presentaban disputadas y emocionantes por la gran igualdad entre los coches híbridos de Audi,

Porsche y Toyota, la verdad es que todas las previsiones se quedaron cortas. Para empezar, contó con la presencia y respaldo de François

Hollande, presidente de la República Francesa, aunque la salida fue un honor que recayó en Bill Ford. Su marca aprovechó para anunciar que retornará en 2016 con su nuevo Ford GT para rivalizar con Ferrari, como lo hiciera ya en 1966.

En entrenamientos, Porsche mostró que todo el trabajo realizado en su 919H (30 Kg menos de peso, nueva aerodinámica, empleo de 8 MJ de electricidad por vuelta...) no había sido en vano. Su piloto Neel Jani batió el miércoles el récord del circuito en casi dos segundos (que

databa de 2008, antes de la nueva reglamentación, que ha reducido un 25% el consumo de combustible). Y en carrera, Porsche llevó la voz cantante liderando la mayor parte de la prueba, pero en dura lucha con Audi, hora tras hora, sin separarse sus mejores coches más de una vuelta.

Webber-Bernhard-Hartley fueron líderes hasta el anochecer, cuando fueron penalizados con un “stop & go"por adelantar con banderas amarillas. Apenas unos segundos, pero que les hicieron perder tres puestos y la cabeza de carrera pasó a Audi. Para entonces, otro de los Audi estaba retrasado por un accidente, al igual que uno de los Porsche, así que el duelo era de dos contra dos, tras 12 horas de carrera.

Las otras dos marcas presentes, Toyota y Nissan, estaban más retrasadas.

Toyota -la marca campeona del mundo- se mantenía a escasa distancia de las alemanas, en 7ª y 8ª posiciones. Pero Nissan sufría lo suyo con sus revolucionarios coches de tracción delantera, con averías frecuentes. A Lucas Ordóñez -único español en la carrera tras la retirada del Corvette de Antonio García por accidente en entrenamientos- por ejemplo, se le abrió una puerta en marcha y su coche acabó abandonando de madrugada con el embrague quemado. Sus compañeros de equipo hasta perdían un capó delantero en plena noche, ¡quedándose sin faros!

Al amanecer, el Porsche de Hulkenberg-Bamber-Tandy consiguió alzarse a la primera posición por delante del Audi de Alburquerque-Bonanomi-Rast y su duelo duró hasta media mañana del domingo, cuando el Porsche logró amasar una vuelta de ventaja. Pese a varios retrasos y alguna salida de pista, sus compañeros Webber-Bernhardt-Hartley también recuperaron la segunda posición cuando los Audi comenzaron a realizar paradas más largas en boxes por problemas electrónicos. Por fin, tras una larga carrera de desgaste entre las dos marcas y un continuo sprint de 20 horas, Porsche pudo vislumbrar por fin la victoria: la decimoséptima de su historia y la primera tras un paréntesis de 16 años, rompiendo la racha invencible de Audi.

Pero Porsche no fue la única marca triunfadora en Le Mans. Entre los Gran Turismo hubo una feroz batalla entre Aston Martin, Porsche, Corvette y Ferrari. Los ingleses mandaron media carrera, hasta que sus dos mejores coches abandonaron. Luego el duelo fue entre Corvette y Ferrari, que llegaron separados por escasos segundos a dos horas del final, cuando una avería en el coche italiano dio la victoria final a la marca americana tras una avería en el coche italiano.

300.000 espectadores presenciaron esta histórica victoria de Porsche, que sigue siendo la "plusmarquista"de Le Mans. El tercer puesto del podio conseguido por Audi sabe a poco a la marca que ha ganado casi ininterrumpidamente en las 24 Horas desde su debut en 1999 (todas menos tres), aunque ha realizado una gran carrera luchando hasta el final.Toyota no ha contado este año con un coche a la altura, como el pasado. Y Nissan -derrotada en prestaciones hasta por los coches privados LMP-2 con sus propios motores atmosféricos- tiene que replantearse completamente su coche y su concepto si quiere rivalizar con las otras marcas.